En un año prepandémico, esta semana las asociaciones vecinales La Nueva Elipa y La Vecinal del Barrio Bilbao y Pueblo Nuevo (Ciudad Lineal, Madrid) estarían inmersas en la organización de las actividades de las tradicionales Fiestas de La Elipa y en la gestión e impulso de sus casetas. Y lo mismo harían colectivos de Arganzuela en sus fiestas de La Melonera. Pero en esta ocasión, al igual que sucedió el año pasado, por razones de seguridad sanitaria, no habrá casetas y los festejos tendrán una programación muy descafeinada.

La mayoría de las asociaciones vecinales de la región llevan casi dos años sin poder montar sus barracas en las fiestas anuales de sus barrios y localidades, lo que, sumado a la reducción de algunas ayudas públicas y a la cancelación de talleres, clases y un sin fin de actividades que se realizan en el interior de sus locales, ha supuesto una merma notable de sus ingresos. Ingresos que sirven para afrontar gastos básicos como el alquiler de sedes, el pago de suministros o el mantenimiento de proyectos por y para el barrio.

La supresión de estas modestas fuentes de financiación ha provocado que un buen número de colectivos vecinales se encuentre en estos momentos en una situación económica muy delicada, que en ocasiones se une a dificultades en la llegada de nuevos socios y socias. Resulta paradójico que esto tenga lugar después de un año y medio como el que hemos vivido, en el que las asociaciones, junto a otras agrupaciones, lo han dado todo para combatir los estragos de la pandemia de la Covid-19 y ayudar a las familias con más necesidades en sus barrios y municipios. Paradójico que se produzca después de haber defendido como nunca al personal sanitario y de otros sectores esenciales, de haber fomentado el comercio de barrio y de dar lo mejor de sí mismas ante catástrofes como el temporal Filomena, impulsando iniciativas como la apertura de caminos vecinales o el traslado en 4×4 de personas enfermas a centros sanitarios.

Recordemos que desde el primer confinamiento domiciliario de la Covid-19, en marzo de 2020, hasta el pasado 31 de mayo, 76 despensas y redes vecinales de la Comunidad de Madrid, habían ayudado con alimentos y productos de primera necesidad a unas 30.000 familias y más de 100.000 personas en la Comunidad de Madrid. Una labor de gigante que fue desarrollada gracias al trabajo voluntario de más de 6.000 personas.

Después de este año y medio en el que los colectivos de barrio, con sus escasos recursos y su desempeño altruista y voluntario, lo han dado todo, la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM), lanza hoy una campaña para dar a conocer las actividades desplegadas por aquellos y pedir el apoyo de la ciudadanía. Con el lema #Acércate, la federación invita a los madrileños y madrileñas a conocer a sus 290 asociaciones, que se encuentran en 51 municipios de la región, y a colaborar con ellas haciéndose socio/a, realizando una pequeña aportación económica o de la manera que mejor consideren. El siguiente mapa recoge el directorio de todas las entidades que forman parte de la FRAVM, con sus datos de contacto: https://aavvmadrid.org/quienes-somos/directorio/

Caseta virtual de fiestas

Por otro lado, con el fin de facilitar las colaboraciones económicas a sus colectivos de barrio, la Federación Vecinal ha creado en su página web una caseta de fiestas virtual en la que invita a los vecinos y vecinas de la región a realizar un pedido -simulado- de comida y bebida (como si estuvieran en una barraca de feria) y a donar su coste a la asociación vecinal de su barrio, distrito o pueblo. Puedes visitar esta caseta virtual en la dirección https://aavvmadrid.org/caseta-virtual-de-asociaciones/

Como puedes ver en este espacio digital, tras realizar una comanda, deberás elegir la asociación específica a la que quieres realizar la donación. En el listado de asociaciones no están las 290 entidades de la federación, sino solo aquellas que participan de esta parte de la campaña. Todo el dinero recaudado llegará de manera directa al colectivo de barrio que elijas, salvo que la opción elegida sea “indiferente”. En ese caso la donación se repartirá entre las entidades participantes.

Para la campaña, que estará activa al menos dos meses, la FRAVM ha elaborado una serie materiales gráficos y un pequeño vídeo que ponen en valor el papel de las asociaciones vecinales durante estos meses y animan a la ciudadanía a “acercarse”, también físicamente, a sus sedes y locales. Puedes descargarte estos materiales en la siguiente dirección: https://tinyurl.com/3u3wstjv

“Después de darlo todo durante toda la pandemia, sacando lo mejor de sí mismas sin otra fuerza que la de sus voluntarios y voluntarias, muchas de nuestras asociaciones vecinales están hoy exhaustas”, indica Quique Villalobos, presidente de la FRAVM, antes de añadir: “aunque parezca mentira, más allá de su reconocimiento público a su labor durante la pandemia, muy pocas administraciones han activado en estos meses ayudas específicas para asociaciones vecinales y otros colectivos sociales que han visto mermados sus ingresos y actividades al tener sus locales cerrados y no poder participar en eventos como las fiestas de sus barrios. Y no será porque no lo hemos solicitado. Por eso hoy pedimos el apoyo de la gente, para que esos colectivos que cada día trabajan para mejorar la vida de sus barrios puedan seguir adelante”, concluye.

– Enlace a los materiales de la campaña: https://tinyurl.com/3u3wstjv

– Enlace al vídeo: https://tinyurl.com/cc9mvvtt