El hospital Carlos III nació de la fusión de tres hospitales. La excelencia de sus profesionales sanitarios los había convertido en centros de referencia nacional e internacional en enfermedades infecciosas (hospital del Rey), pediatría (hospital Infante Don Felipe) y en enfermedades cardiopulmonares.

Durante décadas, estos centros asumieron la responsabilidad de solventar situaciones sanitarias de gravedad provocadas por epidemias, pandemias o la detección de enfermedades altamente infectocontagiosas. Sus profesionales, por tanto, están altamente cualificados para responder a una contingencia de este tipo.

La comunidad sanitaria entiende que el hospital Carlos III es idóneo para desempeñar una labor asistencial e investigadora en esta materia, una labor de la que se han beneficiado no solo la ciudadanía madrileña sino la de otras comunidades que han acudido a sus profesionales por su excelente cualificación y dilatada trayectoria.

Por todo ello, la adscripción del hospital Carlos III al hospital universitario La Paz que la consejería pretende llevar a cabo supone desmantelar algunos de los servicios y unidades de mayor importancia para gestionar alertas sanitarias provocadas por epidemias, la investigación del VIH o las vacunaciones internacionales, entre otros.

La Mesa en Defensa de la Sanidad Pública (MEDSAP) integrada por asociaciones de profesionales sanitarios, asociaciones vecinales, coordinadoras, movimientos sociales, organizaciones sindicales, plataformas y asambleas populares del 15M convoca una nueva marea blanca para frenar, en este caso, el desmantelamiento de un hospital emblemático que ha contribuido a que en Madrid disfrutemos de un servicio puntero y excelencia.