Con objeto de que el conflicto se resuelva lo antes posible y sean atendidas las reclamaciones de los trabajadores, la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) ha iniciado hoy una campaña de recogida de firmas y ha organizado una ronda de asambleas ciudadanos en los barrios en las que participarán los barrenderos y jardineros en huelga. A la espera de que se sumen otros barrios de la ciudad, las asociaciones vecinales han convocado para estos días nueve de estas asambleas. En Palomeras Bajas (Puente de Vallecas), el Barrio del Pilar (Fuencarral-El Pardo), Lavapiés (Centro) , Dehesa de la Villa (Moncloa-Aravaca), Orcasitas (Usera), Moratalaz, Pacífico (Retiro), Quintana (Ciudad Lineal) y Villa Rosa (Hortaleza), los vecinos y vecinas podrán escuchar, de su boca, los problemas, motivaciones y demandas que han llevado a los trabajadores de los servicios de limpieza y jardinería a realizar una huelga indefinida.

En la hoja de firmas que forma parte de la campaña vecinal de apoyo a la huelga, los vecinos y vecinas, en sintonía con la FRAVM, sostienen las justas reivindicaciones de los/as trabajadores/as de los servicios de limpieza viaria y jardinería del Ayuntamiento de Madrid en defensa de sus puestos de trabajo y exigen a la alcaldesa de la capital que intervenga y resuelva un conflicto del que el Ayuntamiento es responsable. Detrás del ERE anunciado por las empresas adjudicatarias se encuentra la decisión del Ayuntamiento de recortar el presupuesto y no marcar el mínimo de personal necesario para llevar a cabo el servicio, lo que ha dado libertad a las concesionarias en su propuesta de despidos”, sostiene el documento.

La FRAVM, que agrupa a casi 200 asociaciones vecinales de la capital, pide comprensión y paciencia a los madrileños y madrileñas ante las molestias que la prolongación del conflicto laboral está ocasionando en los barrios, subrayando que el recorte propuesto, de llevarse a cabo, supondrá una merma irreparable del servicio.

En verano de 2010 el Ayuntamiento de Madrid dejó de sustituir a los trabajadores de la limpieza que se iban de vacaciones. Desde entonces, no hay sustituciones ni en verano ni en Navidades, uno de los periodos de más trabajo. Después se suprimieron las campañas de recogida de la hoja y la de recogida de enseres y se dejaron de vaciar diariamente los contenedores de plástico. También se redujo la frecuencia de lavado de los contenedores y papeleras y se suprimió el baldeo de calles secundarias con agua a presión.

Desde 2010, el presupuesto municipal del programa de limpieza viaria ha caído un 20,7%, de 273,3 millones de euros a los actuales 216,7. En el mismo periodo, el dinero destinado a recogida de residuos se ha reducido un 11,5%, de 145,7 millones a 128,9 millones.

El pasado verano entró en vigor un nuevo contrato de limpieza pública que ha perpetuado los recortes. El mismo mes de agosto 300 trabajadores perdieron sus empleos. Al despido masivo le ha seguido la amenaza de un ERE que afectaría a más de 1.000 trabajadores de los servicios de limpieza viaria y mantenimiento de parques y jardines, una amenaza que, de cumplirse, agravará más aún las consecuencias de los sucesivos recortes: papeleras y contenedores rebosantes de basura, acumulación de suciedad en las calles, falta de mantenimiento de los parques…

La Federación vecinal apoya, por tanto, la huelga de los trabajadores y pide a la ciudadanía que siga sosteniendo las movilizaciones de este colectivo.