El organismo que dirige Gabilondo responde a una queja en la que la entidad vecinal volvía pedir el soterramiento para acabar con la contaminación acústica y los problemas de seguridad que supone la ubicación de la vía de circunvalación, separada de las viviendas por poco más de un metro en alguno de sus tramos.

En su escrito, el Defensor pide concretamente especificar “de manera justificada las razones por las que no es posible soterrar la vía de forma análoga a lo previsto para otros tramos de la vía y los criterios y estudios tenidos en cuenta para planificar y establecer las prioridades para la realización de actuaciones correctoras de ruido en otros tramos de la M-30 (en el tramo del antiguo Vicente Calderón u otras)”.

La Asociación Vecinal Manzanares-Casa de Campo considera este informe “otra pequeña victoria en la lucha por el soterramiento de la M30. Nuestro barrio necesita el soterramiento y ante el abandono del Ayuntamiento nos toca seguir peleando y empujando hasta hacerlo realidad”, subraya.

Por otro lado, el Defensor del Pueblo, además, confirma que el Ayuntamiento ha abandonado un plan alternativo que implicaba la reducción de carriles y la instalación de mamparas contra el ruido, un plan que para la asociación vecinal no era más que un parche de urgencia que podría haber aliviado temporalmente alguna de las consecuencias más graves del paso de la M30 por el barrio. Al parecer, Calle 30 considera que la reducción de carriles no es posible y, además, la Dirección General de Sostenibilidad y Control Ambiental entiende que las pantallas acústicas no servirían porque en el tramo en cuestión hay edificios de varias plantas.

A la espera de los resultados del nuevo Mapa Estratégico del Ruido de la Ciudad de Madrid, la entidad vecinal indica que las últimas mediciones superan todos los niveles de calidad de ruido en su barrio. La demanda de soterramiento de la asociación sigue plenamente vigente por multitud de razones, razones como las que puedes leer en este enlace.