Llevan meses advirtiendo de los planes de la Comunidad de Madrid de construir un aparcamiento subterráneo de cuatro plantas en la ampliación del Hospital Niño Jesús. Una macro obra que además no cuenta con estudios previos de afecciones Patrimoniales, de Medio Ambiente ni de Movilidad, tampoco del subsuelo. La asociación vecinal Retiro Norte (AVRN) se ha manifestado en contra desde el primer anuncio ya que no se justifica la necesidad de 800 plazas de aparcamiento cuando sobran en otros parkings de las inmediaciones. Y cuando incluso se ha permitido la instalación de una escuela infantil en el aparcamiento de Urgencias del Hospital Niño Jesús.

José María García, vocal de urbanismo, medioambiente y movilidad de la AVRN, lamenta que el proyecto ha sido desde que se planteó, “despropósito tras despropósito” y “una bola que va creciendo”. Está todavía pendiente de elaborar el Proyecto de ejecución y su aprobación, así como el estudio de afectaciones al Hospital Niño Jesús, que es Bien de Interés Cultural y que ha de elaborarlo la Consejería de Sanidad para poder solicitar los imprescindibles permisos de la DGPC (Dirección General Patrimonio de la Comunidad) y la UNESCO en último caso.

Y es que la obra se encuentra enmarcada dentro del perímetro del Paisaje de la Luz, reconocido por la UNESCO como Patrimonio Mundial. Un área urbana que obtuvo tan alto reconocimiento el 25 de julio de 2021 y es el único que ostenta tal distinción en la ciudad de Madrid. El macroparking además atraerá más tráfico particular al entorno contraviniendo las recomendaciones de la UNESCO de conservarlo y protegerlo. Esto, lamentablemente, podría suponer la inmediata retirada de la consideración del organismo de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura.

Además las obras podrían afectar de manera irreparable al Hospital Niño Jesús, cuyo edificio y jardines de 1880 son bienes de interés cultural protegidos (BIC40 del Paisaje de la Luz).

A pesar de todas las deficiencias y nefastas consecuencias, la gerencia del hospital ha comunicado que las obras comenzarán el próximo 3 de octubre, sin disponer del visto bueno preceptivo de la UNESCO, ni de la licencia de obras del Ayuntamiento de Madrid. Las vecinas y vecinos, que han llevado a cabo multitud de acciones y solicitudes tanto a través de recogida de adhesiones como escritos a instituciones como el Defensor del Pueblo, lamentan este hecho. Siguen insistiendo en que un aparcamiento de cuatro plantas subterráneas está sobredimensionado para lo que se necesita y que afectará a la propia estructura de los edificios del Bien de Interés Cultural, así como a las Escuelas Aguirre y al Centro de Mayores Pío Baroja colindantes.