Detrás del contrato de “construcción de itinerario ciclista en la calle Eduardo Barreiros” recientemente aprobado por el Ayuntamiento de Madrid se esconde una actuación que poco tiene que ver con el fomento y mejora de la movilidad ciclista. Tal y como denuncia la asociación Pedalibre, el proyecto prevé “el desdoblamiento de la calle Eduardo Barreiros para cubrir un aumento espectacular de vehículos pesados por la puesta en marcha de la plataforma logística PALM-40”. Por este motivo, la entidad ciclista se ha unido a la Plataforma Vecinal Usera-Villaverde y a la FRAVM para convocar una concentración de protesta que tendrá lugar el próximo sábado a las 12:00 ante la parcela de PALM-40, que se encuentra en el número 104 de Eduardo Barreiros.

En el acto, las asociaciones vecinales recordarán que llevan casi dos años de batalla para que la plataforma de distribución de última milla que hoy se levanta en los terrenos que otrora albergaban la factoría de camiones Renault, no colapse la zona, agravando los problemas de contaminación atmosférica y acústica que ya padece. Fruto de esta lucha, tras numerosas manifestaciones en la calle y el traslado del caso a la Fiscalía de Medio Ambiente, el pasado 14 de octubre el Juzgado Número 49 de Madrid admitió a trámite una denuncia contra el Ayuntamiento y los promotores de la PALM-40 por presunta prevaricación y delitos contra el medio ambiente. Entre los indicios que han llevado a la juez a investigar el caso están, en primer lugar, el haber desoído el acuerdo plenario de 27 de marzo de 2019 del Ayuntamiento en el que todos los grupos políticos votaron por unanimidad la paralización inmediata de las obras en la PALM-40 hasta que no se aclarasen todas las circunstancias relacionadas con el proyecto y la promotora presentase el Plan Especial de Control Urbanístico Ambiental de Usos (PECUAU) con carácter previo a la concesión de licencias de edificación o de actividad. Y, en segundo lugar, el haber concedido la licencia de obra para la construcción de la planta logística en julio del pasado año sabiendo que tanto los informes de movilidad existentes para la zona como la información aportada por la promotora no estaban en regla. Estos extremos se describen perfectamente en la documentación publicada por el propio Ayuntamiento en el proceso de licitación de la ejecución del nuevo plan de movilidad solicitado por el consistorio.

En la concentración, la Plataforma Usera-Villaverde volverá a “dejar muy claro que no estamos en contra de las plataformas logísticas. Estamos en contra de que estas actividades tan molestas y contaminantes se alojen en medio de una zona residencial de nuestros distritos. Cabe destacar que Usera y Villaverde registran ya unos de los índices de contaminación más altos de la ciudad de Madrid”, asegura la red ciudadana.

El itinerario ciclista, una operación insostenible

Volviendo a la remodelación de Eduardo Barreiros, que ha motivado la alianza de asociaciones vecinales y ciclistas, la plataforma vecinal destaca que “hemos pasado de un proyecto de urbanización destinado a aliviar el aumento de tráfico que traerá la construcción de 1.700 viviendas debido al desarrollo del Parque Central de Ingenieros, a la construcción de “un itinerario ciclista”. La diferencia, a grandes rasgos, entre un proyecto y el otro, es la prioridad que se concede a los coches respecto a peatones y ciclistas”, se lamenta.

Y es que, subraya Pedalibre, “nos encontramos con un proyecto que, a pesar de que la memoria del mismo dice que pretende definir las obras necesarias para la construcción del itinerario ciclista en calle Eduardo Barreiros,  esconde una operación insostenible, que va mucho más allá de la movilidad ciclista y que aumentará de forma alarmante la circulación de vehículos pesados”. Por ende, el tramo ciclista que se presenta “adolece de falta de continuidad y homogeneidad”.

Por ello, si realmente el Ayuntamiento quisiera remodelar esta vía de comunicación “pensando en los vecinos y vecinas” debería acometer las actuaciones siguientes:
Suprimir el paso a nivel existente, que en el proyecto actual no está contemplado y que la Ley 28/2015 de 29 de septiembre del sector ferroviario en su artículo 8 y la Orden de 2 de agosto de 2001 en materia de supresión y protección de pasos a nivel en su artículo 4 punto 5 obligan a quitar o a colocar a distinto nivel cuando se crea o remodela una vía para evitar la inseguridad vial de este tipo de pasos.
Suprimir el desdoblamiento de la calle Eduardo Barreiros y mantener un carril por sentido para vehículos ya que no hay anchura suficiente para que convivan con aceras de ancho suficiente y carril bici.
Reubicar la plataforma logística PALM-40 en otro lugar alejado de las viviendas.
Prolongar el carril bici por toda la calle Eduardo Barreiros hasta su enlace con el anillo verde.
– Construir una pasarela ciclista-peatonal que salve la M-40, cosa que el proyecto actual no contempla y que obliga a los ciclistas a incorporarse a la calzada en ese tramo.
Eliminar los ciclo-carriles y convertirlos en verdaderos carriles bici donde los ciclistas puedan utilizar la bicicleta de forma segura para ellos y para los peatones.

Por todo lo anterior, la Plataforma Vecinal Usera-Villaverde, la FRAVM y Pedalibre exigen al Ayuntamiento que modifique el proyecto de remodelación de la calle Eduardo Barreiros y lo adapte a lo que los vecinos y vecinas necesitan, que no es otra cosa que amplios espacios para peatones y ciclistas y no amplios espacios para coches y camiones, que por desgracia es lo que contempla actualmente el proyecto.