Primero fue Centro, luego Usera y Latina, y ayer Puente y Villa de Vallecas para dar el relevo a Carabanchel el próximo lunes 13 de julio. Cada semana, redes y asociaciones vecinales salen a la calle para exigir a las administraciones que asuman su función y afronten con recursos suficientes la actual emergencia alimentaria y social, atendiendo adecuadamente a las familias que aquellas ayudan. Con el lema “¡Barrios de Carabanchel por los derechos sociales!”, el movimiento asociativo y las redes vecinales de solidaridad de este distrito han convocado una concentración para el lunes a las 20:00 en la Glorieta Valle de Oro, junto a la entrada de la estación de Metro Oporto.

Al igual que han hecho los colectivos barriales de sus distritos vecinos, los de Carabanchel llevan más de dos meses ayudando con alimentos y productos de primera necesidad a miles de personas, respondiendo de manera directa y eficaz a una demanda que las instituciones han sido incapaces de absorber. Según datos recopilados por la FRAVM, a 31 de mayo las redes y asociaciones vecinales de este distrito distribuían comida y productos de limpieza e higiene a 820 familias y 2.920 personas, a las que hay que sumar una parte importante de las 1.486 familias (5.944 personas) que atendía entonces la Red de Solidaridad Popular de Latina-Carabanchel, que trabaja con hogares de los dos distritos.

“El papel desempeñado tanto por el Ayuntamiento como por la Comunidad de Madrid ha sido hasta el momento muy insuficiente, mostrando una carencia de implicación en la gestión de la crisis que resulta extremadamente preocupante. Hay que contar con que los recursos, en Servicios Sociales, tanto humanos como presupuestarios, eran ya muy inferiores a los necesarios para los requerimientos habituales por lo que la situación de pandemia los ha desbordado”, aseguran los colectivos vecinales en un comunicado que han hecho público con motivo de la protesta. “En este escenario, la respuesta comunitaria ha sido la más rápida y solidaria, generando diversas redes de ayuda muy activas desde el primer momento, pero cuya acción no puede plantearse como la solución a largo plazo”, aseguran. El Consejo de Salud de Carabanchel, en el que participan las asociaciones vecinales del distrito, trasladó este mismo mensaje al alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, en una carta que varios de sus representantes registraron el pasado martes en la Junta Municipal.

Las mismas instituciones a las que el lunes el movimiento asociativo y las redes solidarias del distrito, “que han aportado su máximo esfuerzo para ayudar hasta donde han alcanzado porque han sido conscientes de la urgencia y la gravedad de la situación” exigirán que atiendan, a través de Servicios Sociales “a la población necesitada de recursos básicos” del distrito.

En este marco, de cara a la movilización, han hecho públicas las siguientes reivindicaciones:

– La demanda alimentaria de todas las personas necesitadas deber ser asumida de forma inmediata por el Ayuntamiento y la Junta Municipal.

– Las redes solidarias no pueden suplir en ningún caso la responsabilidad institucional.

– La atención a personas dependientes ha aumentado como consecuencia de la emergencia social, por lo que hay que aumentar los recursos para las mismas, a nivel físico, social o económico.

Servicios Sociales tiene que agilizar trámites para que la espera de los recursos no se dilate meses, como actualmente, contratando trabajadores y trabajadoras necesarios o imprescindibles.

– Puesta en marcha de la Mesa de Coordinación Social en Carabanchel, anunciada pero no constituida.

“No queremos que en nuestros barrios no se atienda debidamente a las personas más vulnerables; por ello nos dirigimos a la Junta Municipal de Carabanchel para que con urgencia y ante la situación con la que nos encontramos apruebe las medidas que hemos planteado y ponga en marcha los recursos materiales y humanos necesarios para ello”, concluye el citado comunicado de las asociaciones y redes vecinales de Carabanchel.