¿En qué país y capital de nuestro continente las administraciones consienten que un barrio permanezca dos meses sin suministro eléctrico? Ya lo saben, aquí todo parece posible, pues esta es, ni más ni menos, la situación que sufre la vecindad de la Cañada Real.

Lamentablemente, tenemos políticos que gobiernan estableciendo diferencias entre ciudadanos de primera y de segunda, y los de este barrio del sureste de Madrid parecen pertenecen a esta última categoría. Pero su paciencia ha rebosado todos los límites y el próximo lunes llevarán su exigencia de restablecimiento del servicio eléctrico a la sede de la Consejería de Vivienda y Administración Local de la Comunidad de Madrid, que se encuentra en el número 17 de la calle Maudes de la capital. Las asociaciones vecinales de la Cañada Real, que cuentan con el apoyo de la FRAVM, han convocado una concentración a las 11:00 con el lema “Sin luz no hay vida”.

Clama al cielo que mientras ayer el alcalde de la capital, José Luis Martínez Almeida, procedía al encendido de las luces de Navidad, un total de 10,8 millones de luces LED que han costado 317.000 euros, más de 8.000 personas seguían sin electricidad en el sureste de la ciudad. Los colectivos vecinales de Cañada Real denuncian que llevan dos meses sin este servicio básico debido a una transformación de las torretas de luz que rodean el barrio ejecutada por la empresa Naturgy.

“Desde las asociaciones vecinales hemos pedido información sobre el motivo y la causa a Naturgy, a los Comisionados de Cañada (interlocutores de las administraciones con los vecinos), y no nos dan ninguna explicación. Se limitan a culpar a Naturgy que no hace declaraciones. Las administraciones públicas deben darnos solución y reestablecer el suministro de luz en Cañada. Somos conocedores que las empresas no actúan sobre infraestructuras sin una orden o autorización de proyectos presentados previa obra”, sostienen las promotoras de la concentración del lunes.

Hay que subrayar que el propio Pacto Regional por la Cañada Real Galiana, incluye entre sus compromisos “para dignificar las condiciones de vida de sus habitantes”, el abastecimiento de agua, la limpieza de escombros, la adecuación de los viales y “la rehabilitación del suministro de luz”. El Pacto ha sido suscrito por la Comunidad de Madrid, la Delegación del Gobierno, los ayuntamientos de Coslada, Madrid, y Rivas Vaciamadrid y todos los Grupos Políticos de la Asamblea de Madrid. Pues bien, hoy todas estas instituciones miran hacia otro lado cuando se les interpela por el problema del corte de electricidad que desde hace dos largos meses padecen las gentes de Cañada Real.

“En plena pandemia nos cortan el suministro de luz, a gente enferma, anciana, niños, bebes, mujeres embarazadas y enfermos Covid y poscovid que precisan de cuidados especiales. El Ministerio recomienda medidas de higiene que no estamos llevando a cabo, pues no tenemos agua caliente, ni ningún electrodoméstico eléctrico. Los niños y niñas no pueden hacer sus tareas escolares ni conectarse para la clase online que el Ministerio de Educación determinó que debían seguir dos días en semana”, sostienen las asociaciones vecinales. Y es que “sin luz no hay vida”. Por eso, exigen el restablecimiento del suministro de luz de inmediato.

Imagen: Laura Carrasco. El Salto