“Seguimos hasta que nos hagan caso”. La consigna, que abre el cartel de una nueva concentración contra la venta de droga en San Cristóbal de los Ángeles, muestra la determinación de sus gentes para acabar con este grave problema. Y también la respuesta de las administraciones. Tras la manifestación que tuvo lugar el pasado 11 de junio, que reunió a varios cientos de personas, y ante la “inacción por dejación de funciones” de las instituciones públicas, que siguen mirando para otro lado, la Asociación Vecinal La Unidad de San Cristóbal ha convocado una nueva concentración para este jueves, 9 de julio, a las 20:00. Como la primera, se celebrará en la Plaza de los Pinazo con las convenientes medidas de distanciamiento físico y seguridad sanitaria. Como la primera, la entidad ha invitado a las y los habitantes del barrio a acudir a la protesta con mascarillas…y sartenes y cazuelas.

Desde que la Administración desmantelara parte del asentamiento de infraviviendas de la Cañada Real, un buen número de traficantes de droga y consumidores se ha trasladado al Polígono Industrial de Villaverde, generando situaciones y rutinas que se pensaban desterradas en San Cristóbal de los Ángeles, el barrio que lo limita. El trasiego de toxicómanos, la ocupación de viviendas para usarlas como narcopisos, las reyertas en la calle, los robos y una sensación creciente de falta de seguridad conforman un panorama con el que la vecindad debe convivir a diario.

“¡Necesitamos soluciones ya! No estamos dispuestos a asumir el miedo, la inseguridad y las consecuencias sociales que implica la lacra de la droga”, indica Prado de la Mata, presidenta de la entidad que promueve la concentración. “Reclamamos la reconversión del Polígono Industrial de Villaverde en eso, en un verdadero polígono industrial, que sea generador de empleo, innovador, dinamizador de actividades industriales y tecnológicas y que suponga beneficios laborales y económicos para los habitantes de este pedazo de la zona sur de la capital”, afirma.

Es evidente que, tal y como asegura la dirigente vecinal, “si las administraciones no garantizan la seguridad, las empresas que aún subsisten tendrán que buscar otro enclave. Por eso es fundamental erradicar el supermercado de la droga en que se ha convertido”.

“Haremos todo el ruido que podamos hasta que nos escuchen y se den soluciones duraderas en el tiempo. Ya está bien de que una y otra vez las administraciones traten de resolver los problemas con parches que lo único que hacen es ocultar las heridas y cronificarlas”, concluye la presidencia de la asociación vecinal .