En esta ocasión no se olvidaron de firmar su acción: lo hicieron con un “Casuals Coslada” que, tal y como puede verse en algunos sitios de internet, hace referencia a un colectivo ultra, seguidor del club de fútbol de la localidad.

No es la primera vez que la asociación vecinal más antigua de Coslada sufre un ataque de estas características. De hecho, ha padecido dos en menos de seis meses. Y antes, muchos más, de diversa gravedad. El pasado mes de agosto, unos desconocidos destrozaron el cartel con el nombre de la entidad y arrojaron pintura morada sobre la fachada de la sede vecinal.

Debido a estos lamentables antecedentes, que denotan la existencia en el municipio de un grupo de ultras muy activo, la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) y la Asociación de Vecinos Fleming han solicitado una reunión urgente con Delegación de Gobierno con el fin de que tome cartas en el asunto y se consiga frenar esta oleada de ataques.

Las pintadas del sábado se produjeron horas antes de que la plataforma Coslada Antifascista proyectase en la sede de la asociación vecinal una película que aborda las consecuencias de las sociedades autoritarias y que a buen seguro no es del gusto de los intolerantes que ensuciaron el local con simbología neonazi.

Tras la acción, como hizo en los ataques anteriores, la asociación vecinal presentó una denuncia en la comisaría de la localidad y alertó al Ayuntamiento con objeto de que se tome muy en serio este tipo de agresiones. En estos momentos, además, la entidad vecinal estudia trasladar el caso a la Fiscalía de Delitos de Odio y Discriminación de Madrid.

“Los agresores cada vez suben un peldaño en su escalada de agresiones, permitiéndose incluso dejar su firma, como han hecho esta vez; y ya es hora de se actúe contra ellos”, indica la asociación vecinal damnificada, con lógica preocupación. “Pero que nadie piense que estos ataques nos va a parar: vamos a seguir realizando actividades, y abriendo nuestra sede a grupos que están haciendo un trabajo enorme con los que más lo necesitan, como la Plataforma de Afectados por la Hipoteca o la Red de Solidaridad Popular”, aclara el colectivo ciudadano.