La iniciativa se puso en marcha ayer martes en la plataforma digital Change.org para poner de manifiesto el rechazo en Hortaleza a un proyecto que, a pesar de no contar todavía con licencia de obra, ha talado casi un centenar de árboles en la parcela donde se pretende edificar un gran gimnasio de la cadena Go Fit, a tan solo cinco metros de la iglesia neomudéjar de San Matías, derribando edificios que gozaban de protección patrimonial y poniendo en peligro las bodegas subterráneas del antiguo pueblo, que deberían preservarse como indica la Ley de Patrimonio Histórico.

“El Ayuntamiento de Madrid apoya la construcción del gimnasio, y será cuestión de tiempo que los promotores consigan la licencia de obra. Solo el rechazo masivo del vecindario podrá salvar el casco antiguo de Hortaleza”, exponen desde la plataforma, que ha lanzado esta campaña después de que Partido Popular y Ciudadanos, que forman el gobierno municipal, expresaran la semana pasada en el Pleno de Hortaleza que no pondrán obstáculos desde el Ayuntamiento a la construcción del gimnasio.

Proyecto opaco y polémico

La congregación de los Paúles lleva años intentando hacer negocio con esta parcela adquirida en 1896, donde hay edificios anteriores a 1850 que en los últimos años tenían un uso parroquial y albergaban las actividades de Cáritas. El proyecto del gimnasio se encontró siempre la oposición de la Comisión de Protección del Patrimonio Histórico del Ayuntamiento de Madrid, porque dos de los edificios estaban protegidos por su antigüedad. Sin embargo, el 22 de mayo de 2015, solo dos días antes de las elecciones municipales que provocaron un cambio en la alcaldía, la comisión dio luz verde al proyecto, eliminando la protección estructural de estos edificios decimonónicos.

Un año después, el 25 de mayo de 2016, el Pleno del Ayuntamiento de Madrid aprobó, con los votos de Ahora Madrid y Partido Popular, el denominado Plan Especial de los Paúles, que permitía derribar una decena de edificios en el corazón del antiguo pueblo de Hortaleza para levantar un macrogimnasio con 300 plazas de garaje a apenas cinco metros de la iglesia neomudéjar de Hortaleza.

La aprobación de este plan, desconocido entre el vecindario de Hortaleza, provocó el inmediato rechazo en el barrio, donde se creó la Plataforma en Defensa del Casco Antiguo de Hortaleza para impedir esta “agresión irreparable” al patrimonio. Junto a la asociación Madrid, Ciudadanía y Patrimonio (MCyP), alertó sobre el proyecto a la Dirección General de Patrimonio de la Comunidad de Madrid, que intervino en diciembre de 2016 solicitando al Ayuntamiento la paralización cautelar de cualquier tipo de licencia para evitar “daños irreversibles” en el patrimonio arquitectónico y arqueológico de Hortaleza.

Cuatro años después, el proyecto definitivo del gimnasio sigue siendo una incógnita por la opacidad de Ingesport y los Padres Paúles. La Dirección General de Patrimonio de la Comunidad de Madrid remitió a los promotores una serie de requerimientos que suponen modificar el proyecto inicial. Entre ellos, recuperar las bodegas subterráneas o preservar los jardines donde se han producido las talas de árboles, así como las fachadas de los edificios del siglo XIX de la plaza de la Iglesia.