En abril de 2017, el Pleno del Ayuntamiento de Madrid aprobó el cambio de denominación de la avenida de los Hermanos García Noblejas a Institución Libre de Enseñanza, nombre que aún se mantiene en esta vía, prolongación de la calle Arturo Soria. Tras la demanda judicial presentada por los familiares de los citados hermanos (falangistas y militares de la División Azul franquista), la jueza del caso consideró que el cambio no era consecuencia de la Ley de Memoria Histórica de 2007, por lo que el Ayuntamiento no estaba obligado a cambiar la denominación.

Sin embargo, a tenor de los colectivos convocantes del acto del domingo, y de acuerdo con el Real Decreto 1690/1986, la última palabra la tiene la Junta de Gobierno del Consistorio madrileño. “Por tanto, la excusa del alcalde Almeida acerca del cumplimiento de la citada sentencia carece de consistencia jurídica”, sostienen.

Por ello, casi un centenar de asociaciones culturales, vecinales, sociales, sindicales, educativas y políticas de la capital han impulsado la concentración delante de la Junta de Distrito de Ciudad Lineal para que su Pleno se dirija al Ayuntamiento de la capital instando a mantener el nombre actual. La sede de la Junta se encuentra en el número 16 de la avenida Institución Libre de Enseñanza.

La Institución Libre de Enseñanza surge en la segunda mitad del siglo XIX bajo el impulso de Francisco Giner de los Ríos, Gumersindo de Azcárate y otros pedagogos que pretendían traer aire fresco a la caduca educación española de aquellos años oscuros. El laicismo, la coeducación, la experimentación, el fomento del espíritu crítico, la observación de la naturaleza, etcétera, fueron los principios que la alimentaron de acuerdo con las más avanzadas tendencias en Europa. De la Institución derivaron la Junta para Ampliación de Estudios (dirigida por Santiago Ramón y Cajal), la Residencia de Estudiantes, que contó con alumnos como García Lorca, Dalí o Alberti, y cuyo Boletín recibió colaboraciones de lo más selecto de la intelectualidad tanto española como foránea.

“Entendemos que la dictadura no simpatizara con la educación laica y crítica. No en vano, Millán Astray respondía con un «¡muera la inteligencia!» a los reproches de Unamuno en la universidad de Salamanca, pero que un ayuntamiento democrático nos devuelva a la exaltación del odio, arrebatando su lugar a la Institución Libre de Enseñanza para devolvérselo a unos individuos condecorados por la Falange y más tarde militares al servicio de Hitler, sólo se explica por la complicidad creciente del Partido Popular con los postulados franquistas de Vox. Es por esa razón por la que las vecinas y vecinos de Ciudad Lineal y San Blas-Canillejas llamamos a concentrarnos el domingo 14 en defensa de la dignidad de las madrileñas y los madrileños”, sostienen los colectivos organizadores en un comunicado.