“Esa es nuestra recompensa por pagar nuestros impuestos y tras haber aguantado el temporal de la pandemia. Y todo por un empeño cerril privatizador y de recorte de servicios públicos que venimos sufriendo en la ciudad por parte de este alcalde, Santiago Llorente. Por ese empeño en no recuperar la Piscina Solagua, de la que ya no queda más que un agujero ruinoso y el estupendo recuerdo de los que vivimos allí los veranos de nuestra niñez y adolescencia, mientras fue una piscina pública. Pues eso, los leganenses viviremos un verano triste, seco y contaminado por la

mala gestión y la falta de miras de nuestro gobierno”, resumen la federación vecinal.

La entidad es consciente de que “dado el nivel adquisitivo” de sus vecinas y vecinos y la situación económica que padecemos, “muchas” personas se van a tener que quedar todo el verano en Leganés.

“Hasta hace poco, aunque esto era un factor diferenciador entre la población, la ciudad tenía una oferta de ocio que paliaba las necesidades de descanso o de ruptura con la rutina que suponen 11 meses de trabajo. Esta necesidad se ve incrementada este año, tras la situación de pandemia que hemos vivido y que nos tiene sumergidos en un estado de letargo y tristeza, cuando no en algo peor: depresiones, dificultades económicas por falta de trabajo… Sin embargo, el Ayuntamiento de Leganés no tiene una oferta de ocio cultural y lúdico para el periodo de verano. No ha sido capaz de contratar la programación de las Lunas del Egaleo ni se ha atrevido a desarrollar un programa para las Fiestas de Butarque”, apunta la organización en su comunicado.

“Estos meses de verano pasearemos por un Leganés triste, llena de asfalto y losetas, donde la única oferta será la de consumir en las terrazas. Un consumo para los que pueden permitírselo, porque hay muchas familias para las que eso es un lujo. Y estos no tendrán nada que hacer”, se queja con amargura.

Y es que “hasta los parques y zonas verdes de Leganés están deteriorados. El cuidado insuficiente ha hecho que muchas zonas se estén secando y que las plantaciones sean muy pobres. Eso sin contar el numeroso arbolado que se ha perdido tras el Filomena y la falta de atención a nuestros preciados árboles. Que, por cierto, el Ayuntamiento de Leganés parece no apreciar tanto, dado que incumple de continuo la ley que obliga a la plantación de árboles por cada uno que se pierde para mantener el consumo de CO2. ¿Será por eso que somos una de las ciudades que soportamos mayor índice de contaminación?” se pregunta la entidad ciudadana.

“El verano lo pasaremos con las calles sucias y los contenedores de basura o rotos o sin recoger, para contribuir con la calidad de vida de la ciudadanía. ¿Alguien da más? Esto es lo que nos depara la gestión del gobierno municipal del PSOE y los grupos que le apoyan que prefieren gastarse millonadas en rotondas, asfalto y asuntos urbanísticos antes que mejorar la calidad de vida de la ciudadanía”, concluye la federación.