Ayer arrancó un nuevo curso escolar en la región. Con la alegría, nervios y cierto caos habituales, se iniciaron las clases de infantil y primaria, mientras las de FP y secundaria lo harán el próximo lunes. Tras la resaca de las largas vacaciones veraniegas, la comunidad educativa inaugura un nuevo año lectivo marcado por las reválidas de la LOMCE, la masificación de numerosos centros, la imposición de directores, la supresión de aulas y algunos ciclos formativos y otros problemas graves como el que, desde hace tiempo, padece el CEIP Constitución de 1812 de Leganés. Como sucede con otros 7 colegios y 6 institutos de la región, este centro ha iniciado el nuevo curso con sus instalaciones inacabadas o en obras, consecuencia del modelo de construcción por fases de nuevos equipamientos escolares de la Comunidad de Madrid. La desesperación de los padres y alumnos de este colegio del barrio de Vereda de los Estudiantes es tal que, después de llevar cinco años a la espera de ver finalizado el centro, ayer se presentaron con cascos de obra y chalecos reflectantes. “No es aceptable ni asumible iniciar el nuevo curso académico sin las obras terminadas”, indica David Atienza, presidente del AMPA, antes de alertar: “si no se realizan en plazo las obras actualmente pendientes, provocará que no haya suficientes aulas para cubrir la escolarización de nuevos alumnos”. El centro se ecuentra actualmente al 100% de su capacidad. “Hay dos aulas y un espacio multiusos que podrían utilizarse eventualmente, pero necesitamos cinco”, asegura Atienza.

Las clases se impartieron ayer entre obras, y la AMPA teme que “estas convivan durante un tiempo con el desarrollo del curso escolar, con los graves perjuicios para el alumnado y el personal de los centros públicos que ello conlleva; y estamos hablando de niños y niñas de entre 3 y 5 años, lo que hace aún más grave si cabe la situación actual”. Con su protesta, las madres y padres del colegio quieren apremiar a la Dirección de Área Territorial (DAT) Madrid Sur de la Comunidad de Madrid “a que cumpla con su compromiso y otorguen a nuestros niños y niñas el derecho a una Educación Pública de calidad”.

El 5 de septiembre, representantes de la AMPA mantuvieron una reunión con esa DAT, el Ayuntamiento y responsables de Inspección Educativa, pero “no nos dieron soluciones más allá de meros parches, fechas aproximadas de finalización de obras y ni siquiera un compromiso firme de que acabarán nuestro colegio”, indica Atienza. Para su finalización completa, la Consejería debe aún levantar un edificio que albergue al menos nueve aulas de Primaria.

Un día después, la asociación de madres y padres celebró una asamblea que contó con la presencia y apoyo del Ayuntamiento, los partidos políticos PSOE, IU, ULEG, Leganemos y Podemos, la Federación Local de Asociaciones de Vecinos de Leganés y las asociaciones vecinales del barrio de de Vereda, así como de representantes de la FAPA Francisco Giner de los Ríos, el Sindicato de Estudiantes y la Comisión de Educación de Leganés.

El cónclave decidió intensificar la protesta para lograr que las obras finalicen cuanto antes, de tal forma que en las próximas fechas se organizará una concentración ante la DAT Madrid-Sur y un paro de estudiantes. La AMPA convocará a los padres y madres a llevar a sus hijos al colegio a las 9:00 pero estos se quedarán en la puerta.

Lamentablemente, el Constitución 1812 de Leganés no es el único centro con el mismo problema. Al menos una decena de colegios e institutos de la Comunidad de Madrid se encuentran a la espera de ver finalizadas sus obras de finalización o de ampliación. Ayer, el alumnado de los CEIP Blas de Lezo (Las Tablas, Fuencarral), Antonio Fontán (Montecarmelo, Fuencarral)o Diego Muñoz Terrero (Valdemoro) inició sus clases entre andamios, pilas de arena y sacos de cemento, y lo mismo sucederá el lunes en centros como el IES Juan Ramón Jiménez de Butarque (Villaverde) o elRafael Frühbeck de Burgos (Leganés), para desesperación sus alumnos, padres y profesionales.