“La escuela es un espacio público en el que el adoctrinamiento religioso o ideológico ni puede ni debe tener cabida”. Este es el mensaje que representantes de la Comisión de Educación de la FRAVM, la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (CEAPA), el Sindicato de Estudiantes y el de profesores (STE) lanzaron en una rueda de prensa celebrada esta semana en la sede de la CEAPA. Las organizaciones, firmantes todas ellas de la declaración Por una sociedad laica, valoraron positivamente la suspensión de la Ley Orgánica de Calidad de la Educación (LOCE) anunciada por el PSOE pero la calificaron como insuficiente ya que “no supone ninguna noticia en materia de religión”. En este sentido, aprovecharon la comparecencia pública para exigir al nuevo ejecutivo que derogue cuanto antes los acuerdos rubricados con el Vaticano, amparo de la política educativa del PP, que establecía un programa educativo para primaria y bachillerato que reservaba hasta cien horas lectivas anuales para la asignatura de religión (confesional) o su alternativa, la de “hecho religioso”. Ambas materias serían evaluables, de manera que podían incluso provocar que un alumno repitiera curso si suspendía.

En virtud de la política educativa del Partido Popular, en la escuela pública se dan situaciones inadmisibles, como que en el consejo de coordinación pedagógica de una escuela pública haya curas que, sin pasar una oposición, han sido elegidos a dedo por un obispo, opinando sobre el expediente de los alumnos, una situación “inaceptable”.

A lo largo del pasado año algunos de los colectivos de esta plataforma interpusieron varios recursos que en este momento están siendo tramitados por el Tribunal Supremo.