Las niñas y niños del colegio Ábaco, ubicado en el PAU de Carabanchel, se han ido de vacaciones y sus padres no quieren, bajo ningún concepto, encontrarse con las obras de construcción de una gasolinera en las inmediaciones del centro escolar en septiembre, tal y como proyecta el Ayuntamiento de Madrid. La AV Carabanchel Alto y los padres y madres de los alumnos recuerdan que ‘la licencia para la construcción de la gasolinera se aprobó en abril de 2008, mientras que la licencia del colegio se remonta a julio de 2006’. No entienden, por tanto, cómo el Consistorio madrileño autoriza la construcción de un surtidor junto a un colegio, con los peligros que comporta. Aunque la Junta Municipal de Latina asegura que el proyecto cumple los requisitos legales y tiene la calificación urbanística adecuada, los vecinos insisten en que ‘tenemos ya varias gasolineras y una subestación eléctrica en el barrio y no queremos más. Menos junto a un colegio’. Los afectados han entregado 2.000 firmas en el Consistorio y están a la espera de mantener una reunión con el alcalde para buscar soluciones alternativas.