Una veintena de personas, representantes de la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM), la Asociación de Amigos de Vicente Aleixandre, la Plataforma de Ayuda al Teatro Albéniz, los colectivos Salvemos los Cines y Teatros de Madrid, Salvar la Institución Libre de Enseñanza, la Asociación de amigos del Palacio de Boadilla del Monte y la Asamblea Ciudadana del Barrio de Universidad (ACIBU) se dieron cita en Sol para recordar a la Comunidad su responsabilidad en la protección del rico patrimonio histórico de la región. Era la tercera vez que lo hacían en los últimos dos meses. Responsables de estas entidades se concentraron el 2 de octubre en la plaza del Rey, frente al Ministerio de Cultura, y el 18 de octubre ante el Ayuntamiento de Madrid, en la Plaza de la Villa, por el mismo motivo, es decir, concienciar a las administraciones públicas de su ineludible obligación de salvar nuestro patrimonio. Hoy, al igual que en los actos anteriores, el Presidente de la Asociación de Amigos de Vicente Aleixandre, Alejandro Sanz, leyó un manifiesto, que ha sido firmado por numerosos intelectuales, en el que insta a las tres administraciones a intervenir de manera urgente para evitar la desaparición de lugares emblemáticos de la Comunidad. Entre estos, además de los teatros y cines de la Gran Vía, que están “amenazados de muerte” por proyectos de reconversión comercial, aparecen edificios como el Albéniz, la casa del Premio Nóbel Vicente Aleixandre y edificio del Olivar de la Cuesta del Zarzal.

El último atropello, indicó Sanz, “es la noticia contrastada con creciente alarma de la inminente destrucción de edificios simbólicos de la Institución Libre de Enseñanza, como el Pabellón Bernardo Giner, el frontón Madiaveitia y parte del jardín, donde se educaron tantas generaciones de niños que luego se convirtieron en lo mejor de la cultura española hasta hoy: los Machado, los Menéndez Pidal, los Castillejo, ..”.

La Comunidad de Madrid es la encargada de velar por la aplicación de la principal norma que regula el mantenimiento de este tipo de espacios en la región, la Ley de Patrimonio, y tiene la potestad para declarar a los edificios bien de interés cultural. Precisamente esa declaración es la que reivindicaron los manifestantes para lugares como la Casa de Aleixandre y el teatro Albéniz. Respecto a este último, Eva Aladro, portavoz de la plataforma que se ha creado para evitar su desaparición, manifestó: “entregamos 6.100 firmas para pedir su protección, pero el consejero de Cultura de la Comunidad de Madrid, Santiago Fisas, nos respondió que el Albéniz carece de valor cultural”. Si este teatro carece de “valor cultural”, se pregunta Aladro, “¿qué tiene entonces valor cultural?”. Ante la negativa del gobierno regional, la citada plataforma interpondrá en diciembre un recurso contencioso administrativo. Actualmente existe un plan para cerrar el histórico teatro y reconvertirlo en un edificio de viviendas de lujo con un mini-teatro en sus bajos.