Con la manifestación, la alianza busca sensibilizar a la población madrileña y ganar apoyos para conseguir el cierre de la incineradora en 2020, año en que finaliza su contrato de explotación, hoy en manos de la empresa Urbaser. “El Ayuntamiento está elaborando un plan de residuos para los próximos diez años en el marco de las obligaciones establecidas en la Unión Europea y la Comunidad de Madrid. Este es el momento de exigir la puesta en marcha de un plan de residuos que haga innecesaria la planta de incineración”, sostiene la plataforma. De otro modo, el contrato de la planta de Las Lomas del Parque Tecnológico de Valdemingómez, donde se halla la peligrosa infraestructura, podría renovarse otros 25 años. 25 nuevos años de emisiones contaminantes a la atmósfera y de generación de residuos peligrosos. 25 años extra para seguir envenenando a la población del Sureste madrileño.

En el marco de la campaña, la alianza abrió hace unas semanas una petición en el portal Decide Madrid con la que busca conseguir los 27.064 apoyos necesarios para que el cierre de la incineradora pueda ser votado en una consulta ciudadana municipal. A día de hoy, casi 4.000 personas han firmado la petición, que con el código MAD-2017-10-19914 puedes ver (y apoyar) en el siguiente enlace. Si quieres apoyar la iniciativa pero no te aclaras con Decide Madrid, la alianza ha hecho público este video tutorial.

Los malos humos de Valdemingómez golpean principalmente a las personas residentes en Rivas, Getafe y en los distritos capitalinos de Villa de Vallecas, Puente de Vallecas, Vicálvaro y Villaverde. “Aunque estas son las poblaciones a las que la incineración afecta de manera directa, es la incineración de la basura de todos y todas las vecinas y vecinos de Madrid la que produce estos efectos, por lo que este no es sólo un problema del sureste de la capital”, puede leerse en la petición de Decide Madrid, en la se solicita al Ayuntamiento que “respete el artículo 43 de la Constitución, que reconoce el derecho a la protección de la salud”, no renovando el contrato de la gestión de la planta e implantando “un modelo de residuos cero en la gestión de las basuras de Madrid”.

Y es que la alianza, que nació el pasado mes de junio, tiene claro que la solución al problema de las emisiones contaminantes de la incineración pasa por un cambio de modelo de gestión de residuos, un modelo que ponga el foco en la manera de producir y distribuir bienes, reduciendo al máximo los elementos susceptibles de acabar en el contenedor de la basura, en vez de en su eliminación. Por eso, la plataforma ciudadana rechaza que la instalación de Valdemingómez sea trasladada a otro lugar. No quiere incineradoras en Vallecas ni en ningún otro sitio.

“Los datos oficiales sobre las emisiones contaminantes de la incineradora de Valdemingómez aseguran respetar los límites legales establecidos. Sin embargo, refiriéndonos solo a enfermedades graves, como los distintos tipos de cáncer, nos encontramos con que sustancias calificadas como cancerígenas por la OMS – dioxinas y furanos, benceno y metales pesados (arsénico, cadmio, cobalto, cromo, manganeso, níquel y plomo)- se controlan solamente unas pocas horas cada tres meses, en cada uno de los tres hornos de que consta la instalación. Estas mediciones, que se hacen con aviso previo y sin control simultáneo de todos los hornos, pueden ser fácilmente modificadas reduciendo los residuos a incinerar en el horno controlado, pues los otros dos hornos no lo están en ese momento”, asegura la alianza en su manifiesto de presentación.

Las emisiones de la planta alcanzan un radio de unos 10 kilómetros, una zona en la que viven 700.000 personas. El principio de precaución debería bastar para cerrar la vetusta instalación para siempre, subraya la alianza.

Cartel por el cierre de la incineradora de Valdemingómez