El tribunal madrileño considera que el acuerdo de las administraciones citadas no se ajusta al ordenamiento jurídico ya que el proyecto urbanístico del Arzobispado, que incluye un edificio de una fachada de 140 metros en plena zona verde, “constituye una verdadera remodelación urbana y eso sólo puede tener cobertura con un plan protector y el que ha sido aprobado no tiene esa naturaleza. Por lo que se conduce a su anulación”, puede leerse en la sentencia, que también critica el hecho de que el plan eclesiástico alteraría la alineación histórica y la silueta paisajística de la zona.

Aunque la sentencia no es firme y el Ayuntamiento puede recurrirla, supone un serio revés para las pretensiones de la curia, que tras lograr del Consistorio la cesión de 25.557,67 metros cuadrados situados junto a la basílica de San Francisco El Grande a cambio de varias parcelas, proyectaba levantar un gran edificio, la Casa de la Iglesia, una residencia para sacerdotes y una enorme biblioteca diocesana, entre otros inmuebles. Tal y como siempre ha denunciado el vecindario, que ha sido protagonista de numerosas movilizaciones de protesta, la ejecución del proyecto supondría la destrucción de 15.000 m2 de zonas verdes en un distrito con fuertes carencias en este tipo de espacios, y se vería afectado parte del patrimonio histórico de la ciudad, como los antiguos jardines de los Duques de Osuna, los restos del convento de San Francisco el Grande o la Cerca de Felipe IV (con protección de Bien de Interés Cultural en categoría de Monumento ).

Por estos motivos, en 2006, la FRAVM y la asociación vecinal La Corrala presentaron varias alegaciones al proyecto urbanístico en las que pedía ‘la salvaguarda y máxima protección de todos los bienes de interés cultural de la Cornisa madrileña, también de los catalogados en sus distintos niveles y grados y la garantía de que no se produzcan impactos negativos ni afecciones al patrimonio histórico-artístico, arqueológico y paisajístico’.

La FRAVM siempre ha demandado la paralización del proyecto del Arzobispado, que califica de ‘santo expolio’, y defiende el respeto por la zona verde y la construcción de equipamientos públicos. Por eso, ha recibido de manera muy positiva una resolución judicial que se une a otra sentencia del mismo tribunal emitida el año pasado que, de la misma forma, declaraba nulo el proyecto urbanístico de la Iglesia, haciendo suyas las tesis defendidas por el vecindario. Para la federación vecinal, es hora de que el Consistorio tome nota y rectifique un polémico plan que, de realizarse, alteraría para siempre una de las zonas de la capital de mayor valor histórico-artístico, paisajístico y medioambiental.