Cuatro años de mareas blancas en Madrid no solo han servido para frenar algunas iniciativas de privatización de centros y servicios sanitarios y revertir otros tantos procesos de externalización en la región madrileña, sino también para difundir la problemática y el modelo de protesta a escala estatal e internacional. Fruto de lo segundo, en lo que supone un sólido avance en el movimiento en defensa del sistema público de salud, colectivos de todo el Estado español constituyeron el pasado 18 de junio la Marea Blanca Estatal. Tras su reunión constituyente, que tuvo lugar en el Centro de Mayores Arroyo Belincoso de Moratalaz, el próximo sábado, 17 de septiembre, celebrarán en el mismo espacio la II Asamblea Estatal. En este tiempo, “hemos ido trabajando todos los nodos de manera sincronizada y el resultado [de la recogida de información] ha sido un panorama generalizado de destrucción del modelo sanitario público a costa de la precariedad y presión procurada desde las administraciones, con mayor o menor saña, con mayor o menor convicción ideológica, a profesionales y sanitarios”, indica la MEDSAP, organizadora del encuentro de Moratalaz.

Un día después, las y los defensores de la sanidad pública volverán a marchar por el centro de la capital dando vida a la 48 Marea Blanca. Lo harán a la misma hora que la Coordinadora Antiprivatización da Sanidade Pública de Galicia recorrerá las calles de A Coruña en su 17 Marea Branca. Ambas mareas se celebran cada tercer domingo de mes.

En esta ocasión, la Marea Blanca madrileña llamará la atención sobre la falta de transparencia en la gestión de la sanidad pública, dirigiendo sus dardos contra los representantes políticos que “con fórmulas opacas” no cesan de “camuflar la realidad”.

“Ahora que el sistema neoliberal parece resquebrajarse, ahora que hay grietas en su forma de gestionar la Sanidad, ahora que es posible conseguir un compromiso para recuperar los derechos que han cercenado, y sus beneficios, probablemente desviados a sus bolsillos o a los bolsillos de sus empresas privadas, es cuando os animamos, una vez más, a que acudáis a la Marea Blanca de cada tercer domingo de mes; y no dudéis que desde aquí mantendremos que gobierne quien gobierne la sanidad pública se defiende”, sostiene Jesús Escudero, uno de los motores de la MEDSAP, que lleva cuatro años ininterrumpidos manteniendo la llama de esta batalla. Una pelea que no cesó ni siquiera en el mes de agosto, en el que se celebró la 47 Marea Blanca. “Os queremos recordar que seguimos luchando, que mantenemos la ilusión de recuperar los derechos; son motivos tan grandes que no pueden dejarse en un cajón; también mantenemos las ganas y abordaremos todas las estrategias para parar el flujo [del sector sanitario público] al sector privado. De parar el abuso y la explotación, de detener el esclavismo y recuperar la dignidad de los profesionales sanitarios, no sanitarios y de los pacientes”, concluye Escudero.