La manifestación, que se convocó con el lema “No aceptamos ser esclavos de la precariedad” tuvo lugar tres días después de conocerse los últimos datos de paro registrado, datos que dieron pie al “insultante triunfalismo” de algunos gobernantes y políticos. A la espera de los datos de la EPA, la Comunidad de Madrid cerró 2015 con 452.352 personas inscritas en las oficinas de empleo, un 9,28% menos que hace un año, mientras en el conjunto del Estado la cifra alcanzó los 4,1 millones de personas, un 7,96% menos que en diciembre de 2014. Al mismo tiempo, la cobertura media de cada parado disminuyó un 1,2% y el número de beneficiarios de prestaciones descendió un 12,3% respecto al año pasado.

Precisamente el 60% de las personas que conforman la nueva coordinadora carece de ayudas de ningún tipo. Son, además, paradas de larga duración, tienen más de 45 años y proceden de barrios muy castigados por la crisis y el abandono institucional. Personas como Fernando, Yolanda, José Luis o Enrique, que llevan años haciendo, rehaciendo y enviando CV, recorriendo oficinas de empleo y ETT, asistiendo a talleres prelaborales y cursillos de formación…con el mismo resultado: nadie les contrata, nadie les llama siquiera para concertar una entrevista de trabajo. Por eso, hartos de toparse una y otra vez con el mismo muro, decidieron unirse con otras personas en su misma situación en sus barrios con objeto de recuperar su dignidad y buscar salidas a su problema de manera colectiva. Ahora, han decidido dar un paso más: unir cada uno de sus grupos de barrio en un espacio de ámbito regional, la Coordinadora de Desempleados y Precarios de la Comunidad de Madrid. “Las diferentes plataformas, asociaciones, asambleas y personas a título individual que forman la Coordinadora nacen como apoyo a los desempleados y precarios de los barrios y municipios al que pertenecen, y gracias a estos colectivos, muchos de ellos han encontrado trabajo”, indica la nueva red de solidaridad en un manifiesto que la portavoz de la coordinadora, Yolanda Zabaleta, leyó el pasado viernes durante la concentración.

“Reclamamos empleos dignos y un ingreso mínimo garantizado, incondicional y suficiente”, anunció Zabaleta, del Grupo de Empleo de San Isidro (Carabanchel), antes de desgranar otras demandas como la “remunicipalización de los servicios públicos privatizados”, un “abono transporte gratuito y la exención de impuestos para todos los desempleados” y “soluciones para las personas que no puedan hacer frente a los gastos de su vivienda por encontrarse en situación de desempleo y/o precariedad”.

La Coordinadora, que de momento está formada por colectivos de parados de los barrios capitalinos de Lucero, Fontarrón, San Blas y San Isidro y de los municipios de Coslada y San Fernando de Henares, también reclama la “rehabilitación y cesión de los mercados y de otros espacios públicos vacíos para el autoempleo, con el fin de crear cooperativas”, así como su participación en las “decisiones que se tomen en las juntas de distrito, en los ayuntamientos y en la Comunidad de Madrid en relación al empleo”. Por último, exige “la activación y dotación de medios para los servicios y trabajadores sociales, para que puedan dar un mejor apoyo a los desempleados y precarios”.

Antes de concluir el acto, Zabaleta animó a otros grupos de desempleados y a personas “que se identifiquen con estas reivindicaciones, a unirse a la coordinadora para trabajar entre todos en la consecución de los objetivos marcados”.

Aunque la primera reunión de la nueva red tuvo lugar el 17 de abril de 2015, esta decidió no presentarse públicamente hasta llevar un tiempo de rodaje y darse de alta tener entidad jurídica propia.

En estos momentos, además de personas a título individual, la Coordinadora se compone de las siguientes entidades: Grupo de Empleo de San Isidro (Carabanchel), Lucero Activo (Latina), Asamblea de Desempleados de Fontarrón (Puente de Vallecas), Grupo de Desempleados de San Fermín (Usera), Plataforma de Trabajadores en Paro de San Blas-Canillejas (San Blas) y Asamblea de Desempleados y Precarios del Henares (Coslada y San Fernando). La mayoría de estos grupos ha surgido al calor de las asociaciones vecinales de sus territorios y de la propia FRAVM, que ha puesto a su disposición el sostén de los profesionales de su Servicio de Dinamización de Empleo.