En concreto, el Consistorio dio luz verde ayer a la licitación del contrato (dos lotes) de redacción del proyecto, ejecución de la obra y mantenimiento de los sistemas de desodorización de las plantas de tratamiento de residuos de Las Dehesas y La Paloma, por un importe de 12.560.625 euros, de los que 1.498.953 euros corresponden al gasto plurianual de mantenimiento de los sistemas. Según información del Ayuntamiento, el plazo para la redacción del proyecto será de un mes y de seis meses para la ejecución de las obras. Entre los trabajos que se llevarán a cabo figuran “la remodelación de biofiltros, sistemas de filtrado de partículas, sistemas de extracción y conducción de aire, cerramientos de naves o instalación de puertas automáticas, entre otros”.

El segundo contrato, de tres lotes, supone la licitación de la redacción de proyecto, ejecución de la obra y mantenimiento de los sistemas de desodorización de las plantas de biometanización y tratamiento de biogás del Parque Tecnológico de Valdemingómez, por un importe de 8.215.553,41 euros. En este presupuesto también se incluye el contrato plurianual de mantenimiento por 592.869,29 euros. Igualmente, el plazo de redacción del proyecto será de un mes y de seis para la ejecución de las obras, siempre según datos del Ayuntamiento de Madrid.

Tanto la Asociación Vecinal PAU del Ensanche de Vallecas como la FRAVM, que desde diciembre de 2015 mantienen un convenio con el Área de Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid para avanzar en la eliminación de los malos olores de Valdemingómez, han recibido la noticia de manera muy positiva, ya que supondrá la ejecución de medidas correctoras concretas, después de meses de gestiones administrativas y de la realización de un exhaustivo estudio que ha contado con la implicación de buena parte de la vecindad del Ensanche vallecano.

Hay que subrayar que la intervención que se ha aprobado busca modernizar las plantas de tratamiento de residuos de Las Dehesas, La Paloma y aquellas destinadas a biometanización y biogás del parque tecnológico, que se construyeron sin tener en cuenta la contaminación odorífera que iban a generar en el entorno y que tantas molestias ha causado y sigue causando en la vecindad. Además, está enfocada a reducir los focos de malos olores, y no a otro tipo de contaminación.

No tiene nada que ver con otra de las instalaciones de Valdemingómez, la incineradora de Las Lomas, cuyas emisiones, de elevada toxicidad, no producen mal olor. Recordemos que después de una batalla vecinal de años, el Ayuntamiento se ha comprometido a clausurar la incineradora en 2025 y que en estos momentos trabaja en un adecuado plan de cierre.

Imagen: Ayuntamiento de Madrid