Desde hace meses, los vecinos del inmueble de la calle Cavanilles 40 han logrado detener la instalación de una antena de telefonía móvil que la empresa Vodafone pretendía poner en la azotea de sus casas.

Los vecinos llevan meses denunciando la intención de Vodafone de instalar una antena en un edificio que se encuentra a escasos metros de una guardería infantil y un colegio y recuerdan que, si bien aún no hay evidencias científicas que prueben que la contaminación electromagnética generada por las antenas tiene perniciosos efectos sobre la salud de las personas, tampoco se ha demostrado su inocuidad. Por todo ello, apelan al principio de precaución y exigen que se imponga una distancia prudencial de la antena con respecto a los centros infantiles.

Los vecinos ya lograron detener la instalación en cuatro ocasiones anteriores. Esta mañana los técnicos han aparecido acompañados de un grupo de Policía Antidisturbios y se han llevado a tres de los vecinos concentrados, uno de ellos miembro de la Junta Directiva de la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM). En estos momentos están en la comisaría de Huertas.