La construcción de lo que los responsables del proyecto de ampliación del aeropuerto de Barajas han dado en llamar “la futura puerta de Europa” no deja de generar “ruido”. Desde que la Dirección General de Información y Evaluación Ambiental formulara la declaración de impacto ambiental en la Resolución de 10 de abril de 1996, en la que se hacía constar el grave impacto medioambiental derivado de las actuaciones previstas por la ampliación – ejecución de la nueva área terminal, la ampliación del campo de vuelo con dos nuevas pistas de aterrizaje y despegue, así como la construcción de zonas de rodadura, áreas de movimientos y diversos sistemas asociados-, el aeropuerto no ha dejado de dar que hablar.

 La Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid denuncia, en una carta remitida el pasado 3 de noviembre a la Comisión de Gestión del Plan de Aislamiento Acústico, el incumplimiento de este Plan ya que 3.500 familias del barrio de Alameda de Osuna que presentaron en plazo la reclamación correspondiente aún están esperando a que ejecuten en sus viviendas las obras de aislamiento acústico.