En un acto a las puertas del establecimiento, Villalobos ha estado acompañado por el presidente de la asociación de comerciantes del mercado, Valentín Arribas, y por varios representantes de colectivos vecinales de la capital. Entre estos, han tomado la palabra el presidente de la Asociación Vecinal La Solidaridad de Cuatro Caminos-Tetuán, Antonio Granero, y su homólogo de la Asociación Vecinal y Huerto Urbano de La Ventilla Luis Arribas.

Estas entidades, al igual que otras muchas asociaciones de la FRAVM, invitan desde hace varias semanas a sus vecindarios a realizar las compras navideñas en los comercios de sus barrios, muchas veces en coordinación con los colectivos de comerciantes. Ahora, la federación vecinal, recoge esta línea tradicional de actuación para lanzar una campaña de ámbito metropolitano, aunque cada agrupación federada la adaptará a la realidad comercial de su territorio.

A tal fin, ha editado un cartel de la ilustradora Marta Horcas y una motivadora colección de imágenes para redes sociales, además de imprimir varios miles de imanes conmemorativos, que repartirá en los próximos días en los comercios a través de sus asociaciones vecinales. Puedes ver estos materiales en el siguiente enlace: https://tinyurl.com/y9hyczt2

La FRAVM tiene previsto mantener la campaña hasta las rebajas de enero. En su marco, asociaciones vecinales como las de Tetuán, Quintana (Ciudad Lineal), el poblado dirigido de Fuencarral, Saconia (Moncloa-Aravaca), Lavapiés (Centro), Puente de Vallecas o Puerta del Ángel (Latina) se coordinarán con las organizaciones de pequeño comercio para amplificar el mensaje y que las fiestas navideñas supongan un beneficio real para sus barrios. Como puede leerse en una de las imágenes de la campaña, “Las mejores historias comienzan muy cerca”.

La Covid-19 ha transformado muchas cosas de nuestra sociedad y de nuestras propias vidas, introduciendo nuevos hábitos y afianzando o haciendo retroceder otros. Nunca como en estos meses de convivencia con el virus hemos usado con tanta asiduidad plataformas y aplicaciones digitales para comunicarnos con amigos y amigas, familiares y compañeros y compañeras de trabajo, pero también para estudiar y formarnos, realizar gestiones y, por supuesto, adquirir todo tipo de productos. No en vano, el comercio electrónico ha experimentado un aumento del 67% interanual durante esta crisis sanitaria y se calcula que al finalizar el año represente el 11% del total de las ventas, llegando a unos niveles que solo estaba previsto alcanzar en 2024. Según una encuesta realizada recientemente por Google, el 67% de las personas consultadas que compraron productos on line en el último semestre piensa hacerlo en mayor medida en el futuro. Es decir, estamos ante una tendencia que ha venido para quedarse.

Hoy por hoy, estos nuevos usos están beneficiando especialmente a gigantes vinculados a la denominada economía de plataforma como Amazon o las grandes superficies dirigidas por multinacionales como Carrefour, Mercadona o Alcampo, que cada vez acaparan una cuota mayor de mercado, en una despiadada guerra en la que la mayoría de nuestros comercios de barrio se ha quedado atrás hace ya mucho tiempo, principalmente al amparo de determinadas normativas, que solo han contribuido a reducir la oferta y a aumentar la precarización de las condiciones de trabajo en este sector. La pandemia está generando una crisis económica de graves consecuencias, y sabemos cómo está afectando a estos últimos porque lo vemos con nuestros propios ojos. Cada semana asistimos al cierre de tiendas y pequeños negocios que hasta ahora daban color y vida a nuestras calles.

Por eso, la FRAVM considera esencial apoyar siempre pero especialmente en estos momentos a nuestro pequeño comercio, a las tiendas y establecimientos “de toda la vida” y a aquellas que acaban de abrir, que permiten salir adelante a muchas familias y dan luz a nuestros barrios.

La FRAVM se ofrece a colaborar con las iniciativas institucionales, empresariales y sociales que puedan producirse en la región y la ciudad para resucitar, fortalecer y permitir dar servicio e innovar a nuestro tejido comercial, como parte esencial de la vida de nuestros barrios.

Por eso, en estas fiestas invitamos a los madrileños y madrileñas a salir a la calle y a entrar en los establecimientos del barrio, y si compran on line o por teléfono, a hacerlo en estos pequeños negocios. Porque si el comercio de proximidad se muere, nuestros barrios serán lugares más oscuros, una parte de nuestros barrios se morirá también, y nosotros y nosotras queremos barrios vivos, alegres, dinámicos.

Pero ¿por qué preferimos comprar en los comercios de barrio?

– Porque facilita las relaciones humanas, la comunicación entre vecinos y vecinas.

– Porque sirve para construir barrio, generar cohesión y conciencia sociales, cuidar el entorno en el que vivimos.

– Porque mantiene vivas y dinámicas nuestras calles, y eso beneficia su uso y disfrute, y las convierte no solo en lugares más amables y alegres, sino también seguros.

– Porque permite que el desarrollo económico de nuestros barrios, que muchas vecinos y vecinos vivan y trabajen en él.

– Por proximidad y salud. No necesito coger otro transporte que mis propias piernas para comprar en el barrio.

– Por cercanía (trato directo). No es lo mismo darle a un click para encargar un producto por internet que charlar con el/la dependiente para hacerlo, ¿no?

– Por ecología. Se reduce el uso del transporte de distribución. Te invitamos, además, a que adquieras productos de producción local, siempre que sea posible, y en envases reutilizables. También en navidad hay que dar la batalla contra el plástico que todo lo envuelve.

– Porque sirve para tejer redes de solidaridad y apoyo mutuo vecinales. Muchas redes que surgieron durante la pandemia se han apoyado y trabajado codo con codo con los comercios de sus barrios para ayudar a las familias más castigadas por la crisis.

Puedes descargar todos los materiales de la campaña en este enlace: https://tinyurl.com/y9hyczt2