Facilitar el empleo a personas con especiales dificultades, especialmente a mujeres, personas con discapacidad, inmigrantes y jóvenes en situación o riesgo de exclusión desarrollando nuevos enfoques y métodos de lucha contra la discriminación y la desigualdad en el mercado laboral, es el objetivo del proyecto Equal Aldebarán, presentado el pasado 21 de noviembre en la Oficina de la Representación Española en el Consejo Europeo. El proyecto, cofinanciado por la Consejería de Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid y el Fondo Social Europeo y promovido por la Asociación Semilla para la Integración Social del Joven, la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM), la Fundación Carme Pardo-Valcarce, Mujeres Vecinales y la Unión de Cooperativas Madrileñas de Trabajo Asociado (UCMTA) constituye una decidida apuesta por abrir caminos para facilitar la inserción social y una integración laboral sólida y prolongada en el tiempo de los colectivos vulnerables. Elena Masa, portavoz de la Agrupación de Desarrollo (AD) de Aldebarán, ha señalado que “el proyecto tiene una triple vertiente: la de ampliar, sistematizar y mejorar los conocimientos acerca de las políticas de inserción laboral de los colectivos desfavorecidos, a través de la utilización de buenas prácticas, y la identificación de sectores con potencial de absorción; ensayar nuevas fórmulas de formación ocupacional, como las prácticas en empresas y promover su capacidad emprendedora, sea por cuenta propia o ajena. Todo ello impulsado por un grupo de entidades que, en su actividad cotidiana, cubren todos sus frentes de intervención estratégicos: el trabajo con colectivos vulnerables, con cooperativas de trabajo, el desarrollo de la perspectiva de género y la lucha por el reequilibrio territorial y social a través de la intervención en barrios desfavorecidos. Una de las acciones incluidas en el proyecto es la creación de un gabinete interdisciplinar de gestión del conocimiento relativo a la inserción laboral de colectivos desfavorecidos que, en palabras de Carlos Trías (UCMTA) “promoverá investigaciones del mercado laboral, la detección y análisis de buenas prácticas de inserción laboral y la elaboración de guías metodológicas que permita hacer realidad el derecho a un trabajo digno constitucionalmente reconocido”.

Aldebarán incluye, asimismo, un programa formativo de 4.000 horas dirigido a los colectivos destinatarios que contempla prácticas tutorizadas, así como “la puesta en marcha de un programa de estudio paralelo dirigido a empresarios con el objeto de detectar las necesidades formativas de las empresas haciendo hincapié, en todo caso, en la aplicación de la perspectiva de género. Se promoverá, de forma especial –ha subrayado Manuel Gutiérrez, de la FRAVM- la formación dirigida a la cualificación en ocupaciones en las que la mujer está infrarrepresentada a fin de combatir las formas de discriminación horizontal y vertical en el mercado de trabajo”.

La vocación integral del proyecto se refleja en la programación de un módulo de formación de formadores dirigido a proporcionar a los profesionales del sector y, muy especialmente, al personal de los servicios públicos de empleo las herramientas necesarias para optimizar su labor diferenciando las particularidades de los diferentes colectivos. “Cinco de los diez talleres previstos en esta acción -ha apuntado Miriam Poole, de la Fundación Pardo Valcarce-, tratarán sobre la dificultad específica de la inserción laboral de las mujeres”. Elena Masa, de la Fundación Semilla, ha anunciado la creación de tres redes de apoyo a los objetivos del proyecto o redes de prescriptores “formadas por expertos y personal técnico de las administraciones públicas, por representantes de trabajadores y de los empresarios, cuyo principal objetivo es promocionar la responsabilidad social de las empresas poniendo de manifiesto las ventajas fiscales y de otra índole que proporciona la contratación de personas que sufren algún grado de discapacidad, de mujeres…”. Cada una de las entidades que participan en Aldebarán han puesto en marcha un servicio integrado de atención en materia de inserción laboral que amén de configurar un itinerario completo de inserción a las usuarias y usuarios –ha señalado María Maldonado, de la Fundación Carmen Pardo Valcarce- promoverá formas de autoempleo en cualquiera de sus fórmulas (trabajadoras y trabajadores autónomos, cooperativas, sociedades laborales…). Este objetivo se concretará en la creación de cinco a diez empresas de inserción y cooperativas de integración que amén de generar empleo para la población beneficiaria, promoverá procesos de desarrollo local, la detección de nichos de mercado y la búsqueda de financiación a través de una plataforma que, a modo de fondos éticos, tenga capacidad de conceder microcréditos a las iniciativas de autoempleo. Al menos la mitad del empleo generado estará destinado a mujeres. Dentro de Aldebarán se incluye, asimismo, el proyecto transnacional BERI, desarrollado en colaboración con la AD alemana BAW, de Mittelhessen. Sus objetivos fundamentales son incentivar el aprendizaje basado en la compilación de experiencias de estrategias de motivación realizando intercambios de participantes y formadoras y formadores entre ambos países y compartiendo experiencias en el campo de las empresas de inserción.