Las asociaciones vecinales de Carabanchel Alto y Aluche han iniciado una recogida de firmas que dirigirán al presidente del Gobierno solicitando que una parte de la antigua cárcel de Carabanchel, cerrada desde 1998, “se mantenga y sea destinada para crear un centro y museo de la memoria, de la paz, de la convivencia y del respeto a los derechos humanos”. Las entidades recuerdan que la madrileña cárcel de Carabanchel “fue uno de los lugares emblemáticos de la represión que el pueblo español sufrió durante los largos años de la dictadura franquista. Entre sus rejas se encarceló, vejó, torturó y asesinó a miles de presos, por sus ideas políticas o sindicales, por sus preferencias sexuales o víctimas en general de los humillantes y antidemocráticos códigos y leyes represivas. No fue el único lugar, pero sí de los más tristemente conocidos nacional e internacionalmente, y cuyos muros todavía se mantienen en pie, a la espera de un futuro más positivo para los vecinos”.

Iniciativas de similares características ya han sido puestas en marcha en otros países que “habiendo sufrido los rigores de regímenes dictatoriales, han dedicado algunos de sus centros de tortura y exterminio como muestras vivientes de lo que nunca debe volver a ocurrir. La Alemania de Hitler, la Italia de Musolini, el Portugal de Salazar, el Chile de Pinochet, la Argentina de Videla, la Sudáfrica de Botha, etc. son algunos de los países en los que no se han destruido del todo los vestigios de un pasado abominable, y hoy se han convertido en lugares de recuperación de la memoria histórica nacional y mundial, y donde rinden honores los jefes de estado en sus visitas”.

Ambas entidades consideran que “la represión sufrida por el pueblo español a lo largo de casi 40 años, por una de las dictaduras más largas y sanguinarias de la reciente historia mundial, requiere que se le dedique un espacio físico para su recuerdo”. A su juicio, la cárcel de Carabanchel reúne los requisitos mencionados, una ocasión que “ahora que se decide el destino final de estos terrenos” se habría de aprovechar “para que no se destruya todo lo que simbolizó aquel siniestro lugar”.

La petición será dirigida a José Luis Rodríguez Zapatero, presidente del Gobierno, recordándole que el PSOE presentó en su día un proyecto de características similares.