Esa jornada, las y los representantes vecinales registraron también 1.491 firmas de ciudadanos y ciudadanas que solicitaban la apertura de una parada en Comillas, y seis días más tarde la Asociación Vecinal de Carabanchel Alto depositó un escrito de alegaciones que también recogía la reivindicación ciudadana.

Según Aguado, la apertura de la estación tendrá un coste de 30 millones de euros y permitirá que los más de 20.000 habitantes de Comillas dispongan de una “conexión directa” con las líneas 1, 3 y 6 de Metro y con la estación de Atocha de Cercanías.

“La movilización vecinal, el sentido común y la necesidad de un transporte digno para Comillas se encuentran detrás de esta buena noticia, que en estos momentos está siendo celebrada en el barrio”, asegura Elena Sigüenza, portavoz de la Asociación Vecinal Parque de Comillas. “Nos alegramos de que la Comunidad de Madrid haya tenido en cuenta la opinión de los vecinos y vecinas, que habíamos trasladado a través de nuestras alegaciones”, continúa Sigüenza, antes de remachar: “el proyecto original era tremendamente injusto pues planteaba que el barrio fuera atravesado de un extremo a otro por la ampliación de la línea pero no la apertura de una estación”.

En el periodo de información pública del Estudio Informativo “Ampliación de la línea 11 del metro de Madrid. Tramo plaza Elíptica-Conde de Casal”, la FRAVM presentó un documento de alegaciones más técnico que el registrado por las asociaciones vecinales de Comillas y Barrio Moscardó, pero los tres giran en torno a una propuesta y su justificación: la apertura de una estación en el borde Este del Parque de Comillas, paralela a la calle Baleares.

La mejora responde a una demanda objetiva: “buena parte de los barrios de Comillas (22.248 vecinos con una densidad de 334 vecinos/ha) y de Opañel (32.492 vecinos con una densidad de 293 vecinos/ha) del distrito de Carabanchel y del barrio de Moscardó (25.726 vecinos con una densidad de 283 vecinos/ha ) del distrito de Usera de la ciudad de Madrid carecen, a una distancia razonable, de servicio de Metro”, y presentan un “déficit de transporte importante” puede leerse en el documento de la FRAVM. La AV de Comillas, por su parte, destaca en su texto que en el barrio solo prestan servicio “dos líneas de autobuses, la Línea 116 y la Línea 23” de la EMT, y lo hacen por su perímetro. Por otro lado, “todas las estaciones cercanas al área de influencia del Barrio de Comillas tienen una clara tendencia alcista, tanto en la contabilización de las entradas como en las utilizaciones” de viajeros y viajeras.

De este modo, la nueva parada de Comillas servirá para descongestionar estaciones como Marqués de Vadillo y Plaza Elíptica. Además, contribuirá a reducir la contaminación atmosférica de ese último lugar, cuya estación de medición arroja los peores datos de dióxido de nitrógeno (NO2) de toda la ciudad.

Junto a las alegaciones, las asociaciones vecinales citadas han protagonizado en estos meses una campaña de sensibilización en cuyo marco han organizado concentraciones, recogidas de firmas, acciones informativas y, como siempre, encuentros con responsables de la Administración y de los grupos políticos, con el objetivo de avanzar en una conquista que por fin tiene visos de hacerse realidad.