El pasado mes de noviembre, el Ayuntamiento de Navalcarnero concedió una licencia a Servicios y Gestión Funeraria S.A. para la apertura y funcionamiento de un tanatorio con horno crematorio en la carretera M-600, en los límites del barrio de Dehesa de Marí Martín.

Desde entonces, el vecindario está en pie de guerra. La asociación vecinal del barrio alega que el crematorio no respeta la distancia mínima de 500 metros que este tipo de instalaciones debe mantener con las zonas residenciales más próximas, según establece la legislación vigente. Además, el horno se situaría a escasos 300 metros del Colegio Nuestra Señora de la Concepción, al que diariamente acuden decenas de niños y jóvenes de edades comprendidas entre los 6 meses y los 16 años de edad y a poco más de 200 metros del depósito de agua del Canal de Isabel II que abastece a la localidad,una ubicación que preocupa al vecindario, que recuerda que los residuos generados por los crematorios fueron incluidos por la Comisión Europea en su lista de residuos peligrosos en 2011.

Además de insalubre, insiste, el servicio es innecesario toda vez que ya existen instalaciones de este tipo a escasos kilómetros y en zonas alejadas de núcleos urbanos,respetando las ordenanzas europeas y españolas vigentes.

Estas y otras objeciones fueron recogidas en las más de 700 alegaciones presentadas en el periodo de información pública contra un proyecto que las vecinas y vecinas califican como “aberración” por poner en riesgo la salud pública. Piden, por ello, la retirada de la licencia de apertura del crematorio, para lo cual ha iniciado, además, una recogida de firmas online que dirigirán a la Defensora del Pueblo, Soledad Becerril.