El solar situado en la calle San Mateo, junto al instituto que lleva el mismo nombre, en Malasaña, podría alojar un hotel. Es lo que establece el Plan Especial que regulará la parcela delimitada por las calles Barceló, Mejía Lequerica y Beneficencia y el límite con el solar del citado centro educativo, publicado en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid el pasado 4 de julio.

El inmueble tendrá una edificabilidad de 2.493,18 metros cuadrados y contará con garaje, cuatro plantas y ático. El Ayuntamiento de Madrid autoriza el uso terciario de oficinas y de terciario recreativo para el consumo de bebidas y comidas en las plantas baja y primera. Se acepta “como uso alternativo (…) el de servicios terciarios en su clase de Hospedaje (hotel).”

La Asamblea Ciudadana del Barrio de Universidad (ACIBU) recuerda que en pocos años “se han inaugurado varios hoteles en esta zona de Madrid”, a los que hay que añadir “la proliferación de establecimientos dedicados al consumo de bebidas y comida”.

“¿Qué pasó con el mantra que hace pocos años lanzaba el Ayuntamiento sobre la conveniencia de esponjar el centro de la ciudad creando zonas de desahogo en la densa trama del centro de la ciudad? ¿Por qué se eliminan metros cuadrados de parque si es una de las mayores carencias que tenemos los vecinos de la zona?”, se pregunta.

La entidad recuerda que, según el propio Ayuntamiento, hay una “configuración de un espacio central de la ciudad en el que los espacios verdes se sitúan por debajo de 5 metros cuadrados por habitante” cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que las ciudades “tienen que tener como mínimo entre 10 y 15 m2 de área verde por habitante.

La restitución de los jardines del arquitecto Ribera no soluciona la carencia de zonas verdes, tan solo la mitiga. “El nuevo edificio encajonará el instituto público y con él se perderá la oportunidad de hacer más atractiva la conexión entre el Museo de Historia y el del Romanticismo. ¿Así se construye Madrid?”.