La lucha vecinal contra la instalación de dos hornos crematorios en el Cementerio Sur se remonta al año 2007, fecha en que los hornos eran tan solo un proyecto presentado por el Ayuntamiento de Madrid a través de la Empresa Mixta de Servicios Funerarios.

El anuncio de la implantación de dos hornos alarmó a las vecinas y vecinos de Carabanchel, que presentaron sus alegaciones al proyecto acompañadas de 5.000 firmas. En el texto recordaban que, según el Reglamento de Actividades Molestas Insalubres Nocivas y Peligrosas, éstas no pueden ubicarse a menos de 2.000 metros de zonas habitadas. El Reglamento de Policía Sanitaria y Mortuoria, por su parte, obliga a alejar los hornos crematorios a una distancia mínima de 500 metros de las viviendas más cercanas, otro requisito que el proyecto no respeta, toda vez que el planeamiento urbanístico del Ensanche de Carabanchel no respetó en su día esa distancia de separación con respecto al cementerio.

Las alegaciones fueron desestimadas y los hornos crematorios fueron ya construidos, pero la AV Carabanchel Alto y la comisión de vecinas y vecinos afectados confían en frenar su puesta en funcionamiento “por el grave perjuicio que la incineración de cadáveres supone para la salud de los residentes y de los usuarios de los centros comerciales y deportivos colindantes”.

La asociación denuncia, asimismo, que la licencia de construcción concedida por el Ayuntamiento de Madrid contiene “diversas irregularidades de tipo urbanístico y medioambiental” que “ya han sido denunciadas ante los organismos competentes” y que el ritmo de la actividad de los hornos se multiplicará con la cercana construcción de un nuevo tanatorio junto a la avenida de los Poblados.

Consideran que, ‘a pesar de las denuncias presentadas, que podrían obligar al desmantelamiento de la instalación’, los responsables empresariales y municipales ‘parecen dispuestos a poner en funcionamiento los hornos crematorios’, así que convocan una manifestación que el próximo jueves 13 de junio partirá de la esquina de la calle Secoya con la avenida de los Poblados y que, tras recorrer varias calles del barrio, finalizará en el parque, junto al cementerio.