La parroquia del Padre Nuestro fue levantada a principios de los setenta en unos terrenos donados a la iglesia por la constructora Bareco, empresa que urbanizó una parte importante de la Alameda de Osuna en esa época. Situada en el número 42 de la Avenida de Cantabria, la parcela de 400 metros cuadrados sobre la que se asienta iba a ser utilizada originariamente como zona ajardinada de uso público. A finales de los noventa, el Arzobispado decidió cambiar su ubicación a un espacio del mismo barrio que obtuvo gracias a una permuta con el Ayuntamiento. El pasado 14 de julio, el cardenal Rouco Varela inauguró la nueva sede parroquial, un imponente edificio situado a pocos metros de la antigua, y en la fachada de esta última colocó un cartel de “Se vende”, para sorpresa e indignación de muchos de los vecinos de la zona. Desde entonces, AFAO trata de que el Arzobispado de Madrid, propietario del edificio, rectifique sus planes de venta y ceda para uso público un espacio “que le costó cero pesetas”.

“Queremos dejar claro que nosotros no estamos en contra de la Iglesia, como ha dicho algún medio de comunicación; nuestro único objetivo es beneficiar a los vecinos de un barrio que padece precariedad en servicios”, declaró esta mañana el presidente de AFAO, Julián Moreno, a las puertas del Registro del Arzobispado, unos minutos antes de la entrega de las firmas. Acompañado de Emilia Huertas y Juan María Domínguez, Vicepresidenta y Tesorero de la asociación vecinal, Moreno aseguró que la asociación había optado por enviar al Arzobispado a tres de sus representantes únicamente, “en vez de haber venido con 400 vecinos con pancartas y pitos”, dando muestra de su voluntad por establecer un diálogo con la jerarquía eclesiástica. Pero la curia no parece dispuesta por ahora a escuchar la reivindicación vecinal. “Hemos intentado hablar con Rouco Varela o con algún otro representante del Arzobispado, pero lo único que han hecho ha sido apuntar mi número de teléfono; es como si no existiéramos”, indicó el portavoz vecinal a la salida del registro arzobispal, antes de continuar: “sabemos que la operación de la iglesia, que trata de vender su parroquia por 2,7 millones de euros, es perfectamente legal, pero no nos parece muy ético que se lucre con algo que no le ha costado nada”. Según fuentes parroquiales, el inmueble en venta ya ha despertado el interés de numerosos posibles compradores, entre ellos una conocida empresa de hipermercados, y será vendido antes de que acabe el año. Como alternativa a la operación inmobiliaria, el colectivo vecinal propone que la iglesia “ceda o done al Ayuntamiento o a la Comunidad de Madrid” el espacio y lo destine a algún equipamiento social necesario para el barrio como una guardería para niños de cero a tres años, una escuela de música o un centro para la tercera edad.

La asociación de vecinos de Alameda de Osuna se muestra muy satisfecha por el amplio eco que ha tenido su iniciativa, tanto entre la gente del barrio como en los medios de comunicación. En tan sólo dos fines de semana y en sesiones de dos horas cada día, AFAO ha recogido ya 1500 firmas y “casi ningún vecino se niega a firmar”, sea o no feligrés de la parroquia de la polémica, indicaron los portavoces de la asociación. Antes de lanzar esta modesta campaña, cuyo desarrollo, sostuvieron los delegados ciudadanos, dependerá de los pasos que dé la iglesia, AFAO presentó sus propuestas al concejal del distrito, Tomás Serrano, al que acusan de “lavarse las manos” en el asunto. “Serrano nos dijo que el ayuntamiento no podía hacer nada porque la propietaria del inmueble es una entidad privada”, aseguró Moreno, quien ha apelado a “los valores cristianos y a solidaridad católica” de la iglesia para que ésta atienda las reclamaciones vecinales.