A las 17h de ayer, varios vecinos del barrio se dieron cita ante el número 58 de la avenida de Carabanchel Alto para, según sus palabras, “celebrar los cinco años de resistencia vecinal contra la imposición absurda e ilegal de los parquímetros en los barrios periféricos de la capital, que el Ayuntamiento de Madrid efectuó el 1 de marzo de 2006”. Para ello, a los pies de un parquímetro inutilizado, que fue decorado con una tela para la ocasión, tras encender cinco velas y, con una tarta y vino espumoso, cantar el consabido “cumpleaños feliz”, declararon inaugurada una nueva “zona morada liberada” de plazas de aparcamiento que previamente habían pintado con este color sobre las rayas verdes de una zona reservada a vehículos residentes.

Con el acto, los colectivos antiparquímetros festejaban la historia de una lucha que, aunque no ha conseguido suprimir el Servicio de Estacionamiento Regulado (SER) en las zonas de la periferia, ha obtenido importantes logros. El mismo año en que amplió el SER a barrios populares que se encuentran en el anillo exterior de la M-30 (como Carabanchel Alto, Barrio del Pilar, casco antiguo de Hortaleza), gracias a la presión vecinal, el Ayuntamiento se vio forzado a eliminar de los llamados cascos históricos la zona azul, reservada a visitantes. Y en 2008, recordaron ayer los participantes en la acción vecinal, “tras dos años de inhabilitación de todos los parquímetros [en el casco antiguo de Carabanchel], se restituyeron sólo la mitad de ellos, que han estado funcionando hasta ahora con una coraza protectora”.

La otra mitad del casco histórico -continuaron- ha permanecido en estos cinco años sin control ni vigilancia y con las máquinas expendedoras sin funcionar, siendo de hecho una zona libre de pago. Esta es la zona que los vecinos y vecinas bautizaron ayer como “zona morada liberada” gracias a la lucha vecinal.

“Las vecinas y vecinos están convencidos de que tarde o temprano el Ayuntamiento tendrá que retirar un servicio que, lejos de serlo, sólo ocasiona perjuicios a vecinos y comerciantes, y que además causa pérdidas que pagamos todos los madrileños”, indican los colectivos anti-parquímetros en un comunicado que han hecho público con motivo del aniversario.

“Además se sienten muy satisfechos por haber conseguido paralizar una medida que Ruiz-Gallardón y Pedro Calvo [concejal de Movilidad y Seguridad] pretendían implantar en todo el término municipal, para esquilmar a los vecinos con tasas y multas y poder compensar los despilfarros causados por su gestión”, concluyen.

A pesar de esta paralización, las asociaciones vecinales de la capital, que de forma mayoritaria se han opuesto en estos años a la extensión del SER, se muestran vigilantes ante posibles ampliaciones, y rechazan tajantemente propuestas como la implantación del SER en la zona de General Ricardos, que fue realizada por Ruíz-Gallardón en mayo de 2010 en una visita al barrio.