En su pretensión de paliar la ruina económica que lo paraliza, el Ayuntamiento de Madrid, sin contar con la ciudadanía, trata de vender en estos momentos y a precio de coste buena parte del patrimonio de todos los madrileños, amén de desmantelar algunas de las empresas municipales que considera deficitarias. Y en esta huida hacia adelante, en palabras de la Asociación Vecinal La Corrala, “está dinamitando algunos de los programas que mayor autoridad, aceptación y beneplácito general le proporcionaron en el pasado, como el de realojos de la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo (EMVS), del que desde el inicio fuimos partícipes y estrechos colaboradores junto a la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM)”. La Corrala, que recoge el sentir del vecindario de Lavapiés, ha puesto el grito en el cielo por el acuerdo firmado entre el Consistorio y la sociedad inmobiliaria Renta Corporación Core Business de cesión con opción a compra de5 edificios de la EMVS que albergan inquilinos procedentes de realojo. Se trata de los bloques de Lavapiés San Cayetano 8 y 10 y Embajadores 46, además de Carrera de San Francisco (barrio de Palacio) y Madera 24 y 26 (Universidad). En total, la medida afecta a 120 familias realojadas con contrato de alquiler en vigor, 40 de las cuales albergan a personas de más de 70 años.

La Corrala y la FRAVM se han puesto del lado de los vecinos afectados, que en estos momentos planean incrementar sus protestas, para defender su permanencia en sus actuales viviendas. “Nuestra posición radicalmente contraria a la enajenación del patrimonio municipal tanto de edificios como de suelo es sobradamente conocida, y nuestra reivindicación y defensa del parque de vivienda pública en alquiler también. No digamos, entonces, cuando se trata de la defensa a ultranza de inquilinos realojados en viviendas de promoción pública, en bastantes de cuyos casos su realojo también fue fruto de la lucha del asociacionismo vecinal. De la lucha por la primera de las rehabilitaciones integrales acometida por la entonces recién creada Empresa Municipal de la Vivienda, la de la manzana de Cascorro, donde se ubican San Cayetano 8 y 10, y de la lucha contra las declaraciones de fincas ruina a partir del verano de 1989, con familias realojadas en Embajadores 46 y en Madera 24 y 26” indica la asociación vecinal, antes de repasar los acontecimientos de las últimas semanas .

En cuanto se presentaron en la AV La Corrala los inquilinos de esas fincas tras recibir la primera, “alarmante e incomprensible por confusa” visita de los trabajadores sociales, Manuel Osuna, presidente de la entidad y vicepresidente de la FRAVM solicitó al consejero delegado y al director general de Gestión de la EMVS una reunión urgente de todas las partes implicadas “ante la falta de información y el entendible disgusto que está provocando entre los inquilinos e inquilinas (muchos de ellos nacidos en el barrio y de edades avanzadas) dichas visitas “informativas”. El encuentro se produjo el 7 de noviembre y en él participaron, por el Ayuntamiento, el consejero delegado, el director general de Gestión de la EMVS y la asesora de la delegada de Urbanismo y Vivienda; y por la parte afectada 17 representantes de los cinco edificios de realojo: San Cayetano 8 y 10 (con 52 viviendas), Madera 24 y 26 (con 19 viviendas), Embajadores 46 (con 24 viviendas) y Carrera de San Francisco (con 35 viviendas). La EMVS se comprometió a mantener otras dos reuniones con los vecinos de dos de los edificios, Embajadores 46 y San Cayetano 10.

El lunes 12 de noviembre la AV la Corrala convocó una asamblea informativa a la que acudieron 150 afectados y el próximo jueves, 29 de noviembre organizará otra para valorar la marcha de las negociaciones y protestas. Desde el primer momento la entidad se puso al servicio de los afectados y su asesoría jurídica está recogiendo y examinando los cuatro tipos de contratos de alquiler que tienen aquellos.

La tensión en el vecindario damnificado no cesa de incrementarse, sobretodo tras recibir estos días cartas coercitivas de la EMVS con la siguiente amenaza:“En relación al contrato de arrendamiento de fecha xx/xx/xxxx que usted tiene suscrito con la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo de Madrid, le comunicamos nuestra voluntad de no prorrogar el mismo. Por tanto, el próximo xx/xx/xxxx, fecha de extinción de la vigente prórroga del contrato deberá proceder al desalojo del mismo dejándolo libre de ocupantes y poner en posesión del mismo a EMVS mediante la entrega de llaves a su personal”.

Según la asociación vecinal, “el Ayuntamiento de Madrid, en su huida hacia adelante, dinamita hasta las formas. Pero, como les expresamos a los responsables municipales, en esta ocasión han dado en hueso. La Corrala apoyará las actuaciones, movilizaciones, etc. que los vecinos y vecinas afectadas lleven a cabo”, concluye.