La temporada estival se acerca y, como sucede desde hace más de ocho años, buena parte de los vecinos y vecinas de Leganés se verán obligados a desplazarse a municipios limítrofes si quieren darse un chapuzón en una piscina pública abierta. La localidad solo cuenta con dos piscinas de verano, y una de ellas, la situada en La Fortuna, dispone de un único vaso de reducidas dimensiones. Dos instalaciones para atender la demanda de una población de 190.000 habitantes.

“Otro verano más, muchos vecinos tendrán que acudir a Alcorcón o Getafe para poder bañarse en una piscina pública, y se verán obligados a pagar un precio superior al que pagan las personas empadronadas en estos municipios”, se queja Rosario Peña, de la Asociación Vecinal de San Nicasio de Leganés. “Es inconcebible que estas ciudades o Fuenlabrada, que tienen un número de habitantes similar al nuestro, dispongan de tres piscinas con tres vasos cada una, mientras Leganés tan solo tiene dos piscinas, y una de ellas solo puede albergar a 300 personas”, subraya.

Por eso, su entidad ciudadana, junto a la Federación Local de Asociaciones Vecinales, lleva años reclamando la recuperación de la piscina de La Solagua, una instalación pública que cerró en 2007 con el teórico propósito de ser rehabilitada. El Ayuntamiento la clausuró con esa “escusa, pero realmente su intención, como se vio enseguida, era transformar su uso público en un uso privado, cediendo la parcela a alguna empresa para que pusiese en marcha actividades más lucrativas como un campo de golf, algo que fue duramente contestado por los vecinos”, indica Peña.

Cambiaron los colores de la corporación local, pero no la situación de abandono de los jugosos terrenos de La Solagua., como tampoco la demanda vecinal. “Además de la piscina, en la parcela se podrían construir otros equipamientos deportivos, porque la demanda existe, pero lo primero es que recuperen y reabran nuestra querida piscina”, sostiene la presidenta vecinal. A tal fin, su asociación ya ha recogido unas 3.000 firmas en papel y más de 1.500 a través del portal change.org, y este domingo organiza un pasacalles reivindicativo. Con el lema “Ven y mójate por La Solagua”, la marcha, que será amenizada por un grupo de percusión, partirá a las 12:00 de la Estación Leganés Central (C/ Virgen del Camino) y llegará hasta la parcela de la piscina abandonada.

El movimiento vecinal redobla en estos momentos sus esfuerzos con objeto de que el Ayuntamiento incluya las obras de rehabilitación de la instalación en los presupuestos de este año que, debido a la fragmentada composición política, aún no han sido aprobados. Toda la oposición municipal, lo que incluye a los grupos del PP, Ciudadanos, ULEG y Leganemos, ha presentado mociones en este sentido, al igual que la Junta Municipal de San Nicasio, que hizo suya una proposición de la asociación vecinal del distrito, pero el actual Gobierno (IUCM-PSOE) insiste en que el asunto no es prioritario. “Debido a la presión vecinal, el Ayuntamiento ya no se muestra contrario a la recuperación y reapertura de La Solagua, pero a pesar de esto sigue sin incluirlo en los presupuestos porque no le parece prioritario”, indica Rosario Peña.

El pasado mes de febrero el Ejecutivo local procedió a enterrar el vaso de La Solagua con objeto de “evitar accidentes”, pero los trabajos fueron enseguida paralizados por algunos concejales de Leganemos y por miembros de la Asociación Vecinal de San Nicasio, que se pusieron delante de las máquinas. Era su forma de reivindicar la rehabilitación de una instalación que daría servicio a unas 50.000 personas.

“Leganés ha pasado de ser la ciudad del Sur de Madrid con mejores instalaciones de piscinas de verano, a que sus vecinos tengan que desplazarse a las piscinas de las ciudades del entorno, algo que no podemos consentir”, concluye la representante vecinal.