El pasado 13 de marzo de 2008 la Comunidad de Madrid aprobaba un decreto, publicado en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid el 24 de marzo, por el que se aprueba la convocatoria pública de subvenciones para proyectos de iniciativa social que favorezcan la convivencia social e intercultural para el ejercicio 2008 por valor de 1.026.020 euros.

La Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM), a instancias de multitud de asociaciones vecinales de la ciudad de Madrid, quiere poner de manifiesto su absoluto desacuerdo con lo dispuesto en algunos de sus artículos, como el que otorga diez puntos de cara a la obtención de la subvención a aquellas asociaciones que aporten “informe de idoneidad emitido por la Mesa de Diálogo y Convivencia Distrital” (artículo 7), estableciendo así un criterio restrictivo que carece de toda justificación.

La FRAVM llama la atención sobre el hecho de que tal requisito implica un atribución desmedida y parcial a las asociaciones que participan en estas mesas en tanto se convierten de facto en juez y parte a la hora de valorar las solicitudes y son favorecidas frente a otras que llevan a cabo proyectos con población migrante de igual o mayor valor social pero han decidido no formar parte de este espacio, en el que la mayoría del tejido asociativo de esta ciudad no participa -sólo lo hace un total de 18 asociaciones-, estableciéndose por tanto un criterio restrictivo que carece de toda justificación y que consideramos de dudosa legalidad.

Casi todas las asociaciones vecinales federadas, muchas de las cuales llevan años trabajando para favorecer la mejor integración de la población inmigrante en nuestros barrios y fomentar el diálogo y la convivencia, acordaron no participar en las Mesas de Convivencia en tanto representa un espacio segregado de otras instancias de participación ciudadana, como los consejos territoriales de distrito, en los que participan las asociaciones vecinales, culturales, de mujeres, juveniles, AMPA… y de las que no se debería excluir a las organizaciones que trabajan con la población migrante reservándoles otro espacio aparte.