La jornada de acciones descentralizadas promovida ayer por la FRAVM, que registró una participación menor que en convocatorias similares anteriores como las del pasado 17 de marzo o el 29 de abril del año pasado, supuso el pistoletazo de salida de una campaña de recogida de firmas contra un proyecto de ley que, según declaraciones de los responsables sanitarios de la Comunidad de Madrid realizadas ayer, se pondrá en marcha este otoño. En un par de horas, las asociaciones vecinales recogieron más de dos millares de adhesiones en mesas informativas que se instalaron ante centros de Atención Primaria, de Especialidades, así como en plazas y salidas de metro de barrios como Almendrales (Usera), Canillejas, Simancas y Pueblo Nuevo (San Blas), Prosperidad (Chamartín), Carabanchel, Puerta de Toledo (Centro) y Valdeacederas (Tetuán). La asociación vecinal Jarama recogió también numerosas firmas en San Fernando de Henares.

Además de estas modestas acciones, y de sendos actos informativos que tuvieron lugar en Fuencarral y en el barrio de Begoña, se organizaron, de manera simultánea y a las 19h., concentraciones de protesta en los distritos de Vallecas, Moratalaz, Hortaleza, Usera y Latina. De igual forma, una manifestación que congregó a un centenar de personas marchó desde la junta municipal de Retiro hasta el barracón que desde hace cuatro años sirve de sede del Centro de Salud de Adelfas. Precisamente en esta instalación provisional varios miembros de la asociación vecinal Los Pinos de Retiro Sur, entre los que se encontraba el presidente de la FRAVM, Nacho Murgui, se encerraron durante doce horas la noche anterior para protestar contra el citado decreto y exigir la construcción inmediata de un nuevo centro de Atención Primaria que reemplace al barracón prefabricado y dé servicio al vecindario de Adelfas y Pacífico.

En Vallecas, unas 500 personas tomaron parte en una concentración frente al Centro de Salud Federica Montseny organizada por la Coordinadora de Asociaciones de Vecinos de Puente y Villa y 200 hicieron lo propio ante el Centro de Especialidades de la Avenida de Portugal, en Latina. La coordinadora de asociaciones vecinales del distrito escogió uno de los centros de especialidades con mayor saturación de la capital, ya que presta servicio a 250.000 vecinos y vecinas. Además de las demandas genéricas en defensa de una sanidad cien por cien pública, los manifestantes reclamaron un nuevo centro de especialidades y protestaron contra la decisión de la Consejería de Sanidad de cerrar los ambulatorios de las calles Pascual Rodríguez y Cebreros, que atienden las necesidades de los barrios de Alto de Extremadura, Batán y Lucero.

Siguiendo un guión similar, unas 40 personas se concentraron ante otro centro con problemas de saturación, el ambulatorio Cestona de Orcasitas (Usera) y otras tantas hicieron lo propio en Hortaleza y Moratalaz, en los centros de especialidades de Silvano y Pavones, respectivamente.

El programa reivindicativo del movimiento vecinal incluye decenas de peticiones dirigidas a mejorar la atención sanitaria pública en la región. Pero lejos de dar respuesta a los innumerables problemas de la sanidad madrileña contratando más personal sanitario y construyendo equipamientos allí donde son necesarios, la Comunidad de Madrid, indica la FRAVM, ha decidido aprobar un decreto de Área Única y Libre Elección que reestructurará en la práctica el sistema sanitario eliminando las áreas de Atención Primaria e introduciendo la competencia entre profesionales y centros. En virtud del nuevo modelo, la Consejería de Sanidad dará incentivos económicos a los facultativos y centros sanitarios más demandados por la población, en detrimento de las personas “menos rentables”, precisamente aquéllas que más cuidados necesitan: los enfermos crónicos y los pacientes que requieren costosos cuidados.

“Lo que la sanidad pública necesita son más recursos humanos y materiales -subrayó ayer Pepe Cabanillas, responsable de Sanidad de la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM) – y una asignación racional de los mismos en base a las necesidades de la población. El Gobierno regional lleva años creando cortinas de humo para distraer nuestra atención mientras sigue detrayendo dinero público para dárselo a empresas privadas que cuestan hasta 4 veces más a los contribuyentes para dar un servicio pésimo. Primero fue la propuesta de zonificación sanitaria, contra la que recogimos 13.000 firmas y que quedó en nada. Ahora se sacan de la chistera esta nueva medida, que no sólo no dará respuesta a las necesidades de las vecinas y vecinos de la Comunidad, sino que creará nuevos problemas”, concluyó.