Desde el inicio de la crisis económica, la FRAVM ha criticado todas aquellas medidas que, como el copago a pensionistas, la última “ocurrencia” del Gobierno de Rajoy, cargan sobre las espaldas de los sectores más vulnerables las consecuencias de una recesión de la que no son responsables. La organización califica de profundamente antisocial una propuesta que afectará especialmente a los pensionistas más humildes y a aquellas personas que padecen enfermedades crónicas, algo que sin duda incrementará las desigualdades y la actual brecha social.

El 54,02% de nuestros pensionistas cobra menos de 650€, mientras que el 8,51% percibe menos de 300€. Con semejantes ingresos, estamos convencidos de que muchas personas mayores dejarán de adquirir sus medicamentos con objeto de ahorrar para poder, simplemente, subsistir, un hecho que puede redundar en un deterioro de su salud y que rompe la universalidad del acceso a la sanidad de nuestro sistema.

Pero más allá de esta circunstancia, la FRAVM, en sintonía con organizaciones como la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP) duda de la eficacia de este tipo de copago para reducir costes. Tal y como indica esta entidad, “toda la experiencia internacional señala que los copagos en medicamentos favorecen la no cumplimentacion de los tratamientos, una mayor utilización de urgencias y mayores tasas de hospitalización, por lo que además de producir problemas de salud habrá que contar con este aumento de los costes”.

Frente a la rebaja de las pensiones que implica el nuevo copago de medicamentos, para incrementar los ingresos del Estado la FRAVM vuelve a proponer unos impuestos realmente progresivos, donde aporten más quiénes más ganan, así como la recuperación e impulso de impuestos como el de patrimonio y el de sucesiones.

Ante este nuevo ataque contra uno de los fundamentos del Estado del Bienestar, el movimiento vecinal llama a la movilización ciudadana, a salir a la calle para defender unos derechos que han costado décadas conseguir.