El objetivo de esta modificación puntual del planeamiento (traducimos los criterios y objetivos) es recalificar el uso dotacional de servicios públicos (el mercado) a uso lucrativo de terciario comercial (la gran superficie), vendiendo la parcela pública con un valor mínimo de repercusión de 1.211,08 m2c o por su teórico de 19 millones e indemnizando con unos 17 millones de euros a los concesionarios (la asociación de comerciantes que además del mercado explota los aparcamientos), y ello para reconstruir el polideportivo y urbanizar el ámbito.

La propuesta, por tanto —en el caso que nos ocupa de modificación del planeamiento en el APE 01.07— de mermar el patrimonio municipal de suelo para obtener financiación, les resulta inaceptable a las asociaciones vecinales del ámbito y su federación, pues no en vano han denunciado desde siempre la utilización de la política de las reclasificaciones y recalificaciones de suelo como herramienta de obtención de fondos.

La propuesta, además, sacraliza la dinámica recomendada por la presidenta de la Comunidad de Madrid: la venta de los edificios municipales para afrontar las consecuencias de la crisis, el pago de la deuda y a los proveedores.

No se trata, en este caso, de seguir otras experiencias como la del mercado de Puente de Vallecas —por poner un solo ejemplo— que en su proyecto de renovación incluye la mediana superficie comercial de alimentación de Mercadona, ni siquiera la del cercano mercado de San Miguel, sino de enajenar suelo público y condicionar a esa enajenación y a su monto la reconstrucción del polideportivo y la urbanización del ámbito.

El nuevo polideportivo, la añeja reivindicación de las entidades vecinales y ciudadanas del barrio, no tiene garantías de edificación —como no las tuvo en las fases del concurso de ideas ni del planeamiento parcial anteriores—, la reconstrucción del polideportivo se condiciona a los designios del comprador y a su disponibilidad económica. Ahora bien, si las fases anteriores resultaron fallidas tanto por la falta de fondos municipales como por la falta de inversor interesado en la operación… ¿acaso la recalificación de suelo y su venta garantiza ahora la reconstrucción inmediata del polideportivo? Evidentemente no. La compra de suelo para una gran superficie y la construcción del deportivo público no están en absoluto en la misma órbita de intereses. Y tenemos más que sobrada experiencia, en todos los nuevos barrios, de que mientras el uso lucrativo se ejecuta (las viviendas libres, los grandes centros comerciales…), los equipamientos sociales vuelven a ser objeto de reivindicación vecinal igual, igual que en los viejos tiempos. Además, la operación de recalificación no cuenta con los actuales concesionarios: la asociación de comerciantes del mercado, que solo cuentan en la modificación del planeamiento bien como indemnizables, bien como socios minoritarios (si alcanzaran un acuerdo) de la empresa de la gran superficie.

Solicitan, por ello:

La ejecución del proyecto de edificación del polideportivo de La Cebada y la consignación de fondos para el mismo en el presupuesto municipal de 2012.

La inclusión en el ámbito del APE del edifico protegido del nº 13 de la calle de la Cebada, ocupado actualmente por un cantón de limpieza y su calificación como equipamiento básico (EB) con destino a centro de mayores.

La retirada de la presente modificación puntual del Plan General en el ámbito del APE 01.07 Pza de la Cebada- Carrera de San Francisco, con la renuncia expresa a enajenar parcelas del patrimonio municipal de suelo.

En su defecto, que el expediente de modificación condicione su tramitación y su aprobación a la concertación y al acuerdo entre el Ayuntamiento y la actual concesionaria del mercado, la asociación de comerciantes.