La lucha por la creación de un centro para la memoria en la cárcel de Carabanchel continúa

A pesar de que los trabajos de demolición siguen su curso, la Plataforma por un centro para la paz y la memoria en la antigua cárcel de Carabanchel anunció el pasado domingo que su lucha continuará “mientras quede en pie alguna de sus dependencias”. Ese día, 500 personas se manifestaron frente a la cárcel por el mismo motivo y 300 se colaron en la parte del edificio que sigue en pie. Allí permanecieron durante una hora.

La lucha por la creación de un centro para la memoria en la cárcel de Carabanchel continúa
La-lucha-por-la-creacion-de-un-centro-para-la-memoria-en-la-carcel-de-Carabanchel-continua-1.jpg

Tras el paseo por el interior del antiguo penal, donde pudieron comprobar “las irregularidades que se están cometiendo en las obras de demolición, y que continúa la presencia de personas viviendo en sus dependencias”, los manifestantes abandonaron el lugar de manera pacífica y recogieron el campamento de protesta que las asociaciones vecinales tenían instalado desde el viernes.

Según un comunicado que se leyó uno de los portavoces de la Plataforma al final de la manifestación, “la cúpula de la cárcel de Carabanchel se ha convertido en un símbolo de la lucha por la memoria de lo que fue la represión del régimen cruel y fascista de Franco, y del recuerdo de los cientos de miles de víctimas que lucharon por la libertad y la justicia social. Paradojas de la historia, esta cúpula ha cambiado por completo su significado: De ser el centro de vigilancia de los presos que abarrotaban la cárcel, se ha convertido en el centro de las miradas de la población y opinión pública española e incluso mundial, y una prueba simbólica de la voluntad para respetar la memoria histórica de nuestro país”.

Por eso, los vecinos y vecinas, aunque una parte de la cúpula se desprendió, de manera no controlada, el pasado sábado, piden que al menos una parte de esta o del resto del edificio que aún permanece en pie se destine a abrir un “centro por la paz y la memoria de las víctimas de la represión franquista, para quelas futuras generaciones conozcan la historia y así nunca más vuelva a repetirse”.

La Plataforma subrayó que “a esta petición se han sumado de manera entusiasta otras asociaciones de ex-presos políticos y sociales, asociaciones en defensa de la memoria histórica, sindicatos y la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid. Y ha sido apoyado por multitud de personas de diversos ámbitos de la vida cultural y social, y por instituciones como la del Defensor del Pueblo o el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid”.

“Pero -recordaron- el Gobierno de Rodríguez Zapatero ha sido insensible a esta petición, que además es similar a la defendida por el PSOE en la campaña electoral por el hoy ministro Miguel Sebastián. Ha preferido despreciar la memoria de las víctimas, y plegarse a las presiones de los herederos de los verdugos, de los que quieren hacernos olvidar la historia. Rubalcaba y Gallardón se comprometieron a desarrollar una operación especulativa con los terrenos, a través de un protocolo de intenciones, que dejaba abierta la posible modificación. Pero, a pesar de que el mantenimiento de la cúpula supone menos de un 1% del suelo, el gobierno ha cedido finalmente a las presiones del alcalde de Madrid, y en este fin de semana, a los ojos de todo el mundo, ha comenzado, de manera vergonzante y precipitada, incluso con severos riesgos laborales, la demolición de este símbolo de la memoria histórica. El Gobierno está enterrando su dignidad histórica precisamente entre los escombros de esta cúpula, y la historia será muy severa con ellos”, indicaron.

“Pero no por ello vamos a dejar de pelear por la dignidad y la memoria de losluchadores por la libertad y la justicia social. Todavía quedan en pie muchosedificios de este emblemático centro penitenciario. Y mientras haya un lugar donde albergar el centro de la memoria que defendemos, vamos a intentarlo. Estamos abiertos a que se nos haga alguna propuesta de ubicación en alguna galería o pabellón, que también conservan carga simbólica. El Gobierno, una vez más, tiene en sus manos esta responsabilidad. No admitimos otras fórmulas descafeinadas, como centro de estudios o similares, puesto que lo que tiene que quedar en pie es algún elemento histórico de la represión, como así lo han hecho otros países que han tenido gobiernos más sensibles y dignos que el nuestro en esta materia de la memoria histórica. Esta es nuestra exigencia, y por ella seguiremos luchando hasta el final”, concluyeron.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Archivo