Hace unos días, los médicos de Familia de la Comunidad de Madrid anunciaron, a través del Grupo Antiburocracia de Atención Primaria, que a partir del 1 de septiembre no harán más recetas de medicamentos a los pacientes cuyos tratamientos no hayan sido prescritos por ellos.

La comisión de Sanidad de la FRAVM reconoce que los profesionales médicos de Atención Primaria sufren una importante carga burocrática que limita el tiempo dedicado a los pacientes. Señala, sin embargo, que sus medidas de presión deberían ir dirigidas a la Consejería de Sanidad, responsable de la situación que denuncian y evitar perjudicar a los usuarios. La FRAVM pide, por tanto, a los profesionales que, en la lucha por sus justas reivindicaciones, respeten los derechos y la salud de los enfermos y eviten un mayor desprestigio del sistema sanitario público