El pasado mes de febrero, la FRAVM denunciaba públicamente la aprobación de la nueva tasa de la basura en la capital toda vez que “el pago del servicio de la recogida de residuos ya se incorporó al Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI)” por lo que obliga, en la práctica, a los madrileños “a pagar dos veces por el mismo servicio”. Una concentración en la calle Preciados dio el pistoletazo de salida a una recogida de firmas que ha logrado recabar cerca de 2.000 rúbricas de otros tantos vecinos para poner de manifiesto la oposición vecinal a la creación de la nueva tasa.

La llegada del recibo ha reavivado la inquietud, la preocupación y el malestar de nuestras vecinas y vecinos. “Es una tasa injusta -denuncia Francisco Caño, responsable del área de Medio Ambiente de la FRAVM- ya que no grava, como sería de esperar, la cantidad de residuos generados ni es proporcional a la calidad del servicio prestado, sino que se establece únicamente en base al valor catastral de la vivienda. No es de recibo -añade- que una persona que vive sola pague lo mismo que una familia numerosa que vive en el mismo inmueble porque, sencillamente, no genera la misma cantidad de basura. Tampoco es de recibo -añade- que los propietarios de una plaza de garage, de una vivienda vacía o de un trastero tengan que pagar una tasa por la recogida de una basura que no generan y, por tanto, no se recoge. Y por último -sentencia- es inadmisible que los vecinos de algunos barrios como Orcasur (Usera), Universidad (Centro), Canillejas (San Blas) o San Cristóbal de los Ángeles (Villaverde), por mencionar sólo algunos donde la calidad del servicio es manifiestamente mejorable, tengan que pagar la tasa como si se prestara con normalidad”.

El nuevo “tarifazo” llega, además, en un momento de precarización generalizada de la calidad de vida de las familias como consecuencia del paro, que sólo en la ciudad de Madrid afecta a más de 200.000 personas, y de las nuevas modificaciones fiscales anunciadas por el Gobierno de Rodríguez Zapatero, que incrementará el IVA a partir del mes de julio del próximo año y eliminará la deducción de 400 euros del IRPF medidas, ambas, que atacan directamente a la línea de flotación de las maltrechas economías familiares.

‘Al final, siempre pagamos los mismos’, concluye Caño. ‘La tasa de la basura es una medida meramente recaudatoria con la que el Ayuntamiento de Madrid pretende hacer frente a la millonaria deuda acumulada por el equipo de Gallardón. A este nuevo pago sumamos la reforma fiscal anunciada por Zapatero que, lejos de obligar a pagar más a quien más tiene, descarga el coste de la redistribución fiscal sobre las rentas medias y bajas mediante impuestos indirectos. Y en Madrid hay gente que lo está pasando pero que muy mal para llegar a fin de mes’.

Por todo ello, la FRAVM intensificará la campaña de recogida de firmas e iniciará una recogida de reclamaciones. Las asociaciones vecinales pueden descargar el material informativo pinchando aquí. Entre tanto, continuará convocando asambleas informativas en los barrios invitando a las vecinas y vecinos a poner de manifiesto su oposición a la tasa de la basura en una movilización que tendrá lugar el próximo domingo 15 de noviembre a las 12h. en la Puerta del Sol.