Según el presidente de la FRAVM, Nacho Murgui, “quienes fueron elegidos para gobernar no pueden disponer de lo que es de todos y de todas a su antojo. No pueden hacer lo que quieran con nuestra educación, nuestra sanidad, nuestro agua, nuestras casas, nuestros barrios, nuestras calles, nuestras vidas. No podemos permitir que nos las arrebaten para entregárselas a un puñado de especuladores. No podemos tolerar que antepongan siempre los negocios de unos pocos a las necesidades de todos y de todas”.

“Sin embargo -continúa el representante vecinal- ocurre demasiado a menudo. Eso y no otra cosa es lo que estaba ocurriendo en El Gamonal. Entonces el deber y el derecho de la ciudadanía es levantarse y salir a la calle para impedirlo”. Como han hecho los vecinos y vecinas de este barrio popular, apareciendo ante los ojos del movimiento vecinal como un auténtico ejemplo de dignidad.

“Claro está que quien gobierna entregado a los intereses de los especuladores no va a escuchar a los vecinos y vecinas. No va a dar la cara sino se le fuerza a ello. Va a mandar a los antidisturbios a desatar la violencia, una violencia que actúa como cortina de humo, que permite criminalizar a quienes defienden lo que es de todos y todas, que nos mete el miedo en el cuerpo, que oculta la naturaleza del problema”, subraya la federación madrileña en boca de su presidente. Pero, como otras veces, en El Gamonal la lucha de los ciudadanos y ciudadanas ha vencido a ese miedo, a esa falta de diálogo, a la cruda represión.

Desde la FRAVM “queremos expresar nuestra solidaridad con los vecinos y vecinas de El Gamonal, con su lucha y sus reivindicaciones, amén de felicitarles, a ellos y a la asociación vecinal Las Eras de Gamonal,  por su victoria”. Por ende, “denunciamos públicamente la represión y los intentos de criminalización de que están siendo objeto y hacemos pública nuestra disposición para colaborar con el movimiento ciudadano de Burgos en lo que consideren necesario”, señala Murgui, antes de exigir la inmediata puesta en libertad de las personas que continúan detenidas por los acontecimientos de los últimos días.