Los más de 50.000 usuarios potenciales del centro de salud del madrileño barrio de Canillejas, entre los cuales hay 4.450 niños, tienen que utilizar el único de los siete aseos que en la actualidad funciona en el ambulatorio. Las consecuencias de este limitado acceso son evidentes: interminables colas, falta de higiene, conflictos entre los usuarios…

Las vecinas y vecinos del barrio han aguantado estoicamente esta situación durante más un año y medio, un tiempo durante el cual la Asociación Vecinal La Amistad de Canillejas ha remitido sucesivas peticiones dirigidas a los responsables de la Consejería de Sanidad para que ordenen el arreglo de los seis aseos que permanecen fuera de servicio. Ante la manifiesta inacción del área, la entidad vecinal convocó una concentración que ayer reunió a más de medio centenar de vecinos.

Hecha pública la convocatoria de la movilización, recibieron una carta firmada por Antonio Alemany, director general de Atención Primaria en la que explica que “debido a los actos vandálicos que se han llevado a cabo en dicho centro se ha considerado oportuno que éstos permanezcan bajo llave, ya que se ha atentado contra las instalaciones causando no sólo cuantiosos daños materiales’. Además, alega, ‘se han provocado situaciones que perjudicaban el correcto funcionamiento del centro de salud, como por ejemplo inundaciones de los servicios que afectaron a otras estancias del edificio’. Alemany reconoce que ‘ésta no es una circunstancia normal,’ no obstante, advierte ‘permanecerá (así) de forma transitoria hasta que estos incidentes no sean resueltos y no se pueda identificar a las personas que atentan contra los bienes públicos que prestan servicio a todos los ciudadanos y que son sufragados con los impuestos de todos los madrileños.’ El director general confía ‘en la comprensión de los vecinos’ así como ‘en la condena de estos actos que perjudican a todos los pacientes”.

La asociación vecinal denuncia que la carta sólo contiene un ‘cúmulo de despropósitos’. ‘Resulta casi insultante que pida comprensión a unas vecinas y vecinos que llevan más de un año y medio compartiendo un aseo que resulta imposible mantener con las condiciones mínimas de higiene exigibles en un centro de salud. Insultante que los mantenga cerrados cuando, como bien dice, se sufragan con los impuestos de todos los madrileños’. Por todo ello, la asociación advierte que, ‘como la Consejería no ordene el arreglo de los seis aseos restantes, volveremos a convocar una nueva concentración para el próximo 17 de noviembre’.