Antonio Merchán, presidente de la asociación vecinal Grupo Martes de Orcasur, recuerda en una misiva que acaba de enviar a la presidenta regional, Esperanza Aguirre, que desde que se construyeron las casas “ya se empezaron a ver las grandes dificultades que presentaban los distintos accesos a las viviendas, aceras y comercios para las personas con problemas de movilidad y comenzaron las oportunas denuncias a la administración correspondiente (Ministerio de la Vivienda) responsable directo de la remodelación del barrio”. Los bloques de tres y cuatro alturas se levantaron sin ascensor y los de seis y siete pisos sin rampas de acceso. Por eso, hoy en día “subir los ocho o nueve peldaños que separan el portal del ascensor” supone todo un reto para las personas mayores, vecinos con silla de ruedas o muletas,…y todos aquellos con movilidad reducida.

Según datos del Ayuntamiento de Madrid, la mayor parte de la población de Orcasur “se sitúa en una edad adulta o mayor de 65 años”. Respecto al nivel de renta per cápita, con 16.030 euros, los vecinos de Usera ocupan el antepenúltimo lugar entre los distritos de Madrid. La tasa de paro en el barrio era del 17,25% en diciembre de 2008.

“Debido a las graves dificultades de acceso en los distintos bloques de viviendas que no tienen ascensor, donde, en su gran mayoría viven pensionistas con muy bajo poder adquisitivo, es urgente que se tome una solución para acometer las costosas obras para la instalación de los tan necesarios ascensores”, reclama Merchán a Esperanza Aguirre en la citada carta. El pasado mes de enero, la asociación vecinal que dirige presentó a José Antonio Martínez Páramo, director gerente del Instituto de la Vivienda de Madrid (IVIMA), entidad promotora de las viviendas de la primera fase de Orcasur, un plan para la eliminación de las barreras arquitectónicas del barrio y la instalación de ascensores, a cargo de la Comunidad de Madrid. Posteriormente, la entidad ciudadana solicitó una reunión con el director general de Vivienda y Rehabilitación del Gobierno regional, “de la cual no hemos tenido contestación alguna al día de hoy”, indica el representante ciudadano.

Recordemos que hace unos dos años y después de mucho batallar, el Grupo Martes de Orcasur consiguió en los tribunales que el IVIMA asumiera el coste de las obras de reparación de las viviendas del barrio, a pesar de que los vecinos las tienen en propiedad.

Con el apoyo permanente de la Comisión de Urbanismo y Rehabilitación de la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM), el Grupo Martes solicita en la carta una reunión con carácter urgente “para tratar estos y otros problemas que el barrio demanda”. “Las personas con dificultad para salvar la gran cantidad de barreras arquitectónicas que encuentran a su paso, tanto para acceder a sus viviendas como para acudir a lugares de trabajo y ocio, reclaman una solución urgente”, concluye la misiva.