El acto de apoyo que los sindicatos CCOO y UGT llevaron a cabo en defensa de la actuación del juez Baltasar Garzón desbordó todas las previsiones de asistencia. Tanto es así que muchos vecinos y vecinas tuvieron que presenciar el acto desde fuera del salón de actos de la Facultad de Medicina.

El acto, conducido por la actriz Emma Cohen, comenzó con la intervención del ex fiscal anticorrupción, Carlos Jiménez Villarejo, que fue demoledor con los jueces de la Sala segunda del Tribunal Supremo, en especial contra Luciano Varela, cuya decisión de sentar en el banquillo a Garzón consideró ‘injustificable y una afrenta a la democracia’.

En su discurso, Villarejo fue desmontando la decisión de la Sala Segunda del Tribunal Supremo alegando que carece de fundamentación jurídica, recordó que, en su actuación, Garzón se ha ceñido a normas y tratados internacionales y reiteró que la querella por las investigaciones de los crímenes del franquismo, admitida a trámite por el Tribunal Supremo, es ‘una falta de respeto a las víctimas y a sus familiares’, y supone ‘la criminalización del libre ejercicio de la independencia judicial’. Villarejo acusó a Varela de actuar contra las víctimas del franquismo, golpeando al sistema democrático y convirtiéndose en un instrumento de la expresión del fascismo español y exigió que el juez no sea suspendido en sus funciones para que ‘no tengamos que padecer la vergüenza nacional e internacional de ver a un juez justo sentado en el banquillos de los acusados a instancia de los herederos de la dictadura y de una organización, la Falange, que participó activamente en la ejecución de miles de personas que defendieron la legalidad republicana’.

Le siguieron el rector de la Universidad Complutense, Carlos Berzosa; las estudiantes Sara Bonmati y Sara Porras; el fiscal anticorrupción, Carlos Jiménez Villarejo, y los secretarios generales de UGT y CCOO, Cándido Méndez e Ignacio Fernández Toxo, respectivamente. Este último señaló que ‘la ley de Amnistía no puede amparar el genocidio que practicó la dictadura durante décadas’. ‘Es una ignominia que organizaciones que en otros países estarían ilegalizadas -remachó- hayan provocado el procesamiento de Garzón’. ‘De la crisis económica se sale, vamos a salir, pero no podemos permitir que se consolide otra crisis ética y moral’, remachó.

Cándido Méndez, por su parte, señaló que “si esto sigue adelante sería como si hubiera sido imposible enjuiciar y sentenciar a los criminales nazis en el proceso de Nüremberg”. “La causa contra los crímenes de lesa humanidad cometidos por el franquismo ha derivado en una causa especial contra su juez”, añadió, de manera que “el franquismo seguirá impune, sus víctimas sin reconocimiento y quien se enfrentó a ello convertido de juez, en acusado”.“Y lo mismo cabe decir del caso Gürtel, el más importante caso de corrupción política de nuestra democracia. De nuevo la investigación por un juez constitucional de la corrupción y de los corruptos se ha transformado en la actuación de los corruptos contra ese juez, buscando no sólo su condena y descrédito sino la impunidad” concluyó.

Foto: UGT.