“Nos parece inconcebible que una ciudad retroceda en materia de participación ciudadana y es lo que entendemos que ocurre cuando su Gobierno decide no cumplir con el mandato ciudadano de realizar un número importante de proyectos, que recabaron el respaldo popular en una fase de elección pública, libre y con todas las garantías para ser reconocida como válida. Cada gobierno debería mejorar lo existente en cualquier materia, pero retroceder en una temática tan vinculada con la calidad democrática de una sociedad, como lo es la participación ciudadana, nos parece del todo inaceptable”. La valoración forma parte del documento de alegaciones que la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) registró este lunes (14 de septiembre) en el Ayuntamiento de Madrid ante su decisión de anular un proyecto que fue aprobado en los Presupuestos Participativos de 2018, uno de los 232 que el actual equipo de Gobierno ha decidido, de manera unilateral, tirar a la papelera.

El pasado 4 de septiembre, el Ayuntamiento publicó una resolución en la que cancela este número de iniciativas ciudadanas de los Presupuestos Participativos municipales, a pesar de que entre los años 2016 y 2019 recibieron el visto bueno de los técnicos municipales y ya estaban listas para ser ejecutadas. La medida ha caído como un jarro de agua fría en sus promotores y promotoras, entre los que se encuentran todo tipo de entidades sociales, agrupaciones vecinales y ciudadanos a título individual, que recibieron decenas de miles de apoyos de sus vecinos y vecinas. No en vano, todos los proyectos iban a suponer mejoras (más o menos importantes) para nuestros barrios y la ciudad en su conjunto. Entre ellos, se encuentran numerosos carriles bici, vías ciclables y otros avances en movilidad, el acondicionamiento de parques y zonas verdes, nuevas áreas infantiles o centros juveniles. Con el número de identificación ID 11970/2018, el proyecto de la FRAVM que el Ejecutivo que dirige José Luis Martínez-Almeida ha echado por tierra es la creación de un registro de amianto en edificios e instalaciones de Madrid, un paso que la federación entiende imprescindible si queremos desterrar para siempre este peligroso compuesto de nuestras calles y barrios.

Para retirarlo, al igual que ha hecho con un buen número de los 232 proyectos anulados, el Consistorio argumenta que “trasciende de la competencia municipal”, una justificación muy utilizada por nuestros gestores y políticos cuando se quieren desentender de un tema que molesta. “Resulta extraño que el Ayuntamiento de Madrid se declare incompetente para conocer los edificios e instalaciones con amianto existentes en Madrid, por sus posibles implicaciones en la salud de sus vecinas y vecinos. Parece que con esta decisión, el Ayuntamiento se inhibe ante los posibles peligros que pueda tener su ciudadanía pero, lo que es peor, lo hace a sabiendas de que para ellas y ellos es importante, en tanto que así lo eligieron en la fase de votación de los presupuestos participativos de 2018”, indica la FRAVM en sus alegaciones.

De hecho, llama poderosamente la atención, y esto se puede trasladar al conjunto de proyectos anulados, que una iniciativa que ya obtuvo el visto bueno de los técnicos municipales sea anulada ahora en base a criterios técnicos. “Parece raro que los mismos servicios técnicos viesen viable la propuesta en 2018 y en 2020 la aprecien inviable. Más bien parece desprenderse de la propia notificación de inviabilidad, por su contenido y estructura, que la decisión, en verdad, no atiende razones técnicas sino a otras de naturaleza diferente, como carecer de presupuesto, medios humanos, capacidad organizativa o, lo que sería peor, a alguna cuestión de índole político injustificable”, se queja la federación vecinal en sus alegaciones.

En el caso específico del proyecto de la FRAVM, resulta muy contradictorio que, a pesar de que el desamiantado de los edificios es competencia de la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento haya creado una línea específica para la retirada de este material cancerígeno de fachadas y cubiertas en su Plan Rehabilita Madrid 2020 y al mismo tiempo rechace crear un registro de inmuebles y espacios que lo contienen.

Pero más allá de su modesto proyecto, que dotado de 18.000 euros recibió al apoyo de 3.087 personas en Decide Madrid, la FRAVM se muestra muy preocupada por la enorme cantidad de iniciativas que han sido anuladas, y que no hacen sino desincentivar la participación de la población en los asuntos públicos.

Lo hemos dicho muchas veces. Los Presupuestos Participativos aprobados en el mandato de Manuela Carmena tenían numerosas lagunas y fallas, y distan mucho de ser perfectos, pero supusieron un avance histórico en la participación ciudadana de la ciudad. Por ello, pensamos que lo lógico y saludable hubiera sido partir de esa experiencia para mejorarla y avanzar, escuchando y dialogando con las entidades sociales, las asociaciones vecinales y los Foros Locales. Cancelar, de la manera en la que se ha hecho (de un plumazo y sin consulta previa), 232 de proyectos que superaron todos los pasos necesarios para su ejecución en los Presupuestos Participativos de los últimos años no solo no es la manera de afianzar este modelo de participación ciudadana sino que apuntan a un claro retroceso.

Por ello, esperamos que el Ayuntamiento atienda nuestras alegaciones y aquellas presentadas por otras entidades afectadas y podamos recuperar la mayor cantidad posible de proyectos anulados.