La Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid por fin ha emitido el esperado informe de impacto medioambiental de la construcción de dos gasolineras en el distrito de Hortaleza contra la que han peleado de forma denodada las asociaciones vecinales del distrito. Y el informe es, para alegría de los vecinos, desfavorable. Ahora el Gobierno regional deberá remitirlo al Ayuntamiento de Madrid toda vez que fue el que sacó a concurso público el proyecto de construcción de dos gasolineras sobre sendas parcelas situadas en la carretera de Hortaleza, resultando adjudicataria la multinacional Repsol. La multinacional pagó al consistorio madrileño 6,6 millones de euros más IVA (casi 8 millones de euros) el 27 de diciembre de 2006. A cambio consiguió el derecho de superficie de ambas parcelas durante 75 años. La noticia, celebra la AV La Unión de Hortaleza, “ha caído como una bomba en el distrito ya que el pasado 8 de mayo El País publicaba un artículo según el cual los arquitectos Rafael de la Hoz y Norman Foster (Premio Príncipe de Asturias de la Artes 2009) habrían diseñado ya el edificio y la estación que iba a llevar el sello de la multinacional petrolera. Ahora sabemos que Repsol no podrá construir su gasolinera”. La entidad vecinal se pregunta “porqué se encargó el diseño del proyecto antes de contar con la aprobación del estudio de impacto ambiental”. Además, añade, “consideramos que el Ayuntamiento debería haber consultado a los vecinos y vecinas del barrio antes de convocar el concurso para la construcción de las gasolineras. Estas parcelas estaban destinadas en el Plan General de Ordenación Urbana de Madrid de 1997 a dotaciones de servicios públicos”. Pero no sólo. “En Hortaleza tenemos 5 estaciones de servicio en un radio de apenas 2 kilómetros”, recuerdan.

El resultado del estudio de impacto ambiental desfavorable, considera la asociación vecinal La Unión de Hortaleza, “viene a apoyar las reivindicaciones de los vecinos del barrio, que quieren destinar estas parcelas para uso verde o deportivo y justifica la propuesta de la asociación de conservar y mejorar el eje verde que comienza en el espacio protegido de Pinar del Rey, pasa por el parque de Doña Guiomar y llega hasta la colina cercana a la estación de Hortaleza, conocida como `El Canto del Águila’”.

La referida propuesta plantea la construcción de un pasillo verde de una extensión de 3 kilómetros de largo y 0.5 kilómetros de ancho que haga las veces de pulmón del barrio y que esté dotado de instalaciones y espacios que promuevan y faciliten el desarrollo de actividades deportivas en un entorno apropiado.

Tras más de dos años de duro trabajo organizado a través de la asociación vecinal La Unión de Hortaleza, sus miembros se declaran “enormemente satisfechos con el resultado desfavorable del estudio de impacto ambiental” y entienden que esta experiencia de movilización y lucha ciudadana podría sentar un claro precedente toda vez que en las conclusiones se tiene en cuenta la oposición vecinal como un factor medioambiental más.