Tal y como relata la entidad, la noche del pasado 23 de junio, con motivo de la celebración de las fiestas de la asociación vecinal, “se produjeron unos hechos que nos retrotraen a una de las épocas más oscuras de la historia de nuestro país”. A pesar de haber realizado todos los trámites legales necesarios para celebrar el tradicional pasacalles del “hombre del saco” desde el Centro Cívico El Cerro hasta el campo de fútbol de La Colina, la Policía Local de Coslada no se personó a la hora prevista para la salida, las 22:30. Ante esta ausencia, la presidenta de la asociación realizó una llamada telefónica a la policía en la que recordó que la charanga del pasacalles estaba preparada para salir y que no había ningún efectivo policial para cortar la circulación. Ante estas palabras, la policía respondió que “a las 22:30 era el cambio de turno y no les constaba intervención alguna en el barrio del Cerro”.

La entidad esperó aproximadamente 15 minutos la llegada de la Policía Local pero, en vista de que no venía, inició el recorrido musical por algunas calles del barrio, “con nuestro cordón de protección, evitando la ocupación de las calzadas con tráfico”.

A las 23:15 apareció por fin la policía y acompañó al cortejo en el tramo final del recorrido. “La sorpresa vino cuando dos agentes nos estaban esperando en el campo de fútbol y, en cuanto llegamos, preguntaron por el responsable de nuestra asociación. Cuatro miembros de nuestra junta directiva fuimos identificados: la presidenta, la vicepresidenta, el secretario y un vocal”, indica el colectivo vecinal en su nota.

“No entendemos la prepotencia de la Policía Local al insinuar que tiene el poder de autorizar o desautorizar, con su presencia o ausencia, una fiesta vecinal”, indica la entidad, antes de proseguir de la siguiente manera: “No entendemos a qué obedece este cambio de actitud por parte de la Policía Local de Coslada ya que los dos últimos años también incumplió el horario establecido (no llegó a su hora) y nuestra actitud fue la misma. Tampoco entendemos el silencio cómplice del Gobierno municipal y de la oposición que, a día de hoy, no se han puesto en contacto con nuestra asociación para interesarse por los graves hechos acontecidos en las fiestas. Nos gustaría saber su opinión al respecto. Necesitamos una explicación a este tipo de prácticas intimidatorias que, no queremos creer, pudieran ser consecuencia de nuestras reivindicaciones ante la situación de abandono que sufre nuestro barrio. ¡Porque gobierne quien gobierne, nuestros derechos se defienden!” concluye el comunicado de la asociación vecinal.