Los problemas de ruido, movilidad y contaminación son una constante en los barrios del centro de la capital. Durante el período navideño, por ejemplo, miles de vehículos suelen invadir las calles aledañas al eje comercial de la Gran Vía, inundándolas de ruidos y gases contaminantes. La estrechez de las aceras del centro hace, además, muy complicado el tránsito para todos los peatones. Por todo ello, los representantes de las asociaciones Barrio de Justicia y ACIBU han pedido esta tarde al edil que estudie la posibilidad de convertir el ámbito en Área de Prioridad Residencial, como los barrios de Embajadores y Las Letras. “Calvo nos ha dicho que contemplan esa posibilidad pero que, dada la complejidad de su puesta en marcha y la actual coyuntura económica, de momento no será posible”, comenta Isabel Rodríguez, portavoz de ACIBU.

El abanico de propuestas, sin embargo, era amplio. “Hemos sugerido la posibilidad de que cierren al tráfico algunas calles del entorno de la plaza de la Luna un domingo al mes para permitir que los vecinos del centro puedan disfrutar, al menos un día al mes de su barrio, pero parece que tampoco lo vamos a tener fácil”, añadía. Sí parece, en cambio, más factible que el Consistorio habilite aparcamientos para motocicletas en las plazas del barrio de Universidad y que la línea 3 de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) comunique la zona con el Centro de Especialidades de Pontones para facilitar el acceso a los mayores. Por último, remata Rodríguez, “hemos pedido al Ayuntamiento que no espere hasta el año 2024 para recuperar el parking de la plaza de la Luna”, una propuesta de la que han tomado nota.

Los autobuses de la discordiaLa intervención de José Carlos Nicolau, presidente de la AV Barrio de Justicia, venía precedida por una campaña iniciada por los vecinos y vecinas de las calles Barquillo y Fernando VI tremendamente molestos por el ruido y la contaminación que generan los autobuses de las líneas que han desviado como consecuencia de la peatonalización de la calle Fuencarral. Nicolau recuerda que ‘cuando el Ayuntamiento comenzó a hablar de la posibilidad de peatonalizar Fuencarral las asociaciones vecinales del ámbito pedimos que se realizara un plan de movilidad para evitar precisamente situaciones como la que estamos padeciendo. No tiene sentido que metan autobuses por calles tan estrechas pudiendo hacerlo en vías con mayor capacidad de absorción de tráfico, como Génova o Sagasta’. Oídos los argumentos, Calvo ha asegurado que el Ayuntamiento de Madrid trasladará una propuesta que responda a las demandas vecinales al Consorcio de Transportes. “No vamos a permitir que el Ayuntamiento y el Consorcio se pasen la pelota y deleguen la responsabilidad de aportar soluciones. Pocas veces una medida había generado tanto malestar en nuestros vecinos, que están deseando convocar movilizaciones. Por eso, permaneceremos atentos”, advierte Nicolau.